Vendedora de dulces: Una historia de sabor y resiliencia
Marianyi Rosario abrió un negocio llamado ‘D’Rayhan, Dulcesitos de Amor’ para ayudar a financiar las terapias y medicamentos de su hijo Rayhan Elías Cleto Rosario, quien sufre del Síndrome de West. La madre, una mujer soltera de escasos recursos, ha estado internando a su hijo en múltiples ocasiones debido a su condición. Con determinación, decidió emprender para hacer frente a los costos de los tratamientos de su hijo.
Marianyi Rosario es una madre valiente que ha decidido enfrentar la adversidad con fuerza y determinación. Su hijo, Rayhan Elías Cleto Rosario, de dos años y ocho meses, sufre del Síndrome de West, una encefalopatía epiléptica que lo ha llevado a estar internado en múltiples ocasiones. Ante los altos costos de las terapias y medicamentos de su hijo, esta madre soltera y de escasos recursos decidió emprender un negocio llamado ‘D’Rayhan, Dulcesitos de Amor’.
Marianyi no se dejó vencer por las circunstancias y decidió convertir su amor de madre en un emprendimiento para costear los tratamientos de su hijo. Así nació ‘D’Rayhan, Dulcesitos de Amor’, un proyecto que no solo busca ayudar a su pequeño Rayhan, sino también a su otro hijo. A pesar de las dificultades, esta valiente madre trabaja incansablemente para asegurarse de que a sus hijos no les falte nada.
La perseverancia y dedicación de Marianyi son admirables. Desde las 1:00 de la tarde hasta las 8:00 de la noche, se encuentra en su puesto de dulces en Santo Domingo Norte, esforzándose al máximo para recaudar los fondos necesarios para la salud de su hijo. Su sueño es poder brindarle a sus hijos una vida mejor, con una casa propia y un automóvil que le permita llevar a Rayhan a sus terapias sin dificultades.
La historia de Marianyi comienza con el nacimiento de Rayhan, un momento aparentemente normal que se vio alterado por movimientos involuntarios en su primer mes de vida. Tras diversas consultas médicas, descubrieron que su hijo padecía el Síndrome de West, una condición que ha desafiado a esta madre a luchar incansablemente por la salud de su pequeño.
A través de su trabajo arduo y dedicación, Marianyi nos enseña que el amor de una madre puede superar cualquier obstáculo. Su valentía y esfuerzo son un ejemplo de fortaleza y determinación. La historia de Marianyi Rosario nos recuerda que, ante la adversidad, siempre hay una luz de esperanza que nos impulsa a seguir adelante y luchar por aquellos que amamos.
