Viviendo bajo la lluvia: La realidad de los residentes de Capotillo ante las tormentas.

Viviendo bajo la lluvia: La realidad de los residentes de Capotillo ante las tormentas.

En Capotillo, Carmen de Los Santos y Andreina deben trasladarse al albergue del Centro Educativo El Túnel cada vez que hay alerta roja en Santo Domingo para evitar inundaciones. Ubicadas cerca del río Isabela, las intensas lluvias ponen en peligro sus viviendas. A pesar de agradecer la seguridad del refugio, sienten frustración al tener que dejar sus hogares con prisa y compartir espacios comunes con otros refugiados.

En Capotillo, Carmen de Los Santos y Andreina saben que cada vez que la alerta roja suena en Santo Domingo, deben actuar con rapidez y dirigirse al albergue del Centro Educativo El Túnel para protegerse de las inundaciones. Estas dos mujeres, residentes cerca del río Isabela, se enfrentan a la amenaza constante de que sus hogares se vean afectados por las intensas lluvias.

La situación es desafiante, ya que el agua suele ingresar en grandes cantidades a sus hogares, poniendo en riesgo sus pertenencias y la seguridad de sus familias. A pesar de la gratitud por tener un refugio seguro, la frustración de tener que abandonar sus hogares apresuradamente y compartir espacios comunes con otros refugiados es palpable.

Carmen de Los Santos, en una resignada pero valiente actitud, comparte cómo en el pasado perdió todos sus electrodomésticos y enseres debido a lluvias similares, teniendo que depender de la generosidad de sus vecinos. Ahora, se prepara para permanecer en el refugio con su hija Melissa, a pesar de las incomodidades que enfrentan, como la escasez de agua y el uso compartido de los baños.

Andreina, por su parte, relata el estrés y preocupación que experimenta cada vez que el río amenaza con inundar su hogar, teniendo que abandonar sus pertenencias y refugiarse con lo mínimo indispensable en el albergue. Aunque cansada por tener que desalojar su hogar repetidamente, mantiene una actitud de resistencia ante las dificultades que enfrenta.

En este contexto, otras personas como Cándida Paulino prefieren refugiarse con familiares durante las tormentas para minimizar los daños en sus hogares. Mientras tanto, el albergue del Centro Educativo El Túnel se convierte en un lugar de resguardo temporal, con aulas adaptadas, camas compartidas y alimentos suministrados por las autoridades locales para apoyar a los evacuados.

Estas historias nos recuerdan la valentía y la resiliencia de quienes enfrentan la incertidumbre y el peligro de las inundaciones. Es fundamental reconocer la importancia de la solidaridad y la colaboración en momentos de crisis, así como la necesidad de implementar medidas para proteger a las comunidades vulnerables ante eventos climáticos extremos.