Vuelven los consejos

Vuelven los consejos

El gobierno de la República está a punto de finalizar en 1,043 días. Se menciona la obra “El Primer Día” de Luis Spota, relacionada con la soledad en el poder. El autor comparte experiencias al finalizar tres períodos bajo la presidencia de Dr. Leonel Fernández en el año 2000. Se destaca la inauguración de un elevado como un momento significativo durante esa transición.

El gobierno de la República se acerca a su fin en 1,043 días. En este momento crucial, es inevitable reflexionar sobre la soledad que acompaña el poder. La obra “El Primer Día” de Luis Spota, que aborda este tema, cobra especial relevancia. El autor comparte sus vivencias al concluir tres períodos bajo la presidencia del Dr. Leonel Fernández en el 2000. Durante esta transición, la inauguración de un elevado se convierte en un momento significativo.

En el año 2000, al finalizar su primer mandato, el Dr. Fernández experimentó la soledad que conlleva el cierre de un ciclo gubernamental. Durante la inauguración de un elevado en el Puente Duarte, se reveló su desaliento al notar la escasa presencia de personas en el evento. En un gesto de sinceridad, compartió con un cercano la sensación de vacío que a veces genera el poder.

En medio de la ceremonia, en un acto de complicidad, se recordó una cita de Churchill sobre la diferencia entre los políticos ordinarios y los estadistas, quienes piensan en las próximas generaciones más que en las próximas elecciones. Este consejo, cargado de sabiduría, resonó en ese momento crucial de transición presidencial.

Al reflexionar sobre esa experiencia, se destaca la importancia de priorizar el bienestar de la población en cada obra realizada. La visión de futuro y el impacto positivo en las generaciones venideras deben guiar las decisiones de quienes ostentan el poder.

Al recorrer la Autopista Duarte y visualizar la construcción de un tren elevado hacia Los Alcarrizos, se vislumbra una oportunidad única para dejar un legado duradero. Esta infraestructura, más allá de su función práctica, se convierte en un símbolo de progreso y desarrollo para la posteridad.

En cada gesto, discurso o proyecto gubernamental, se esboza la huella que dejará en la historia. La responsabilidad de quienes lideran un país va más allá de su mandato, trascendiendo en el tiempo y en la memoria colectiva. Cada período presidencial es una oportunidad para marcar la diferencia y construir un futuro mejor para todos.