El anhelo de los migrantes dominicanos por una vivienda propia en su tierra natal

El anhelo de los migrantes dominicanos por una vivienda propia en su tierra natal

Víctor Lora, quien hace 23 años fue enviado a España por el gobierno dominicano para formarse en el ámbito militar, regresó al país con la esperanza de un ascenso prometido. Sin embargo, la decepción lo llevó a abandonar su carrera militar, optando por establecer una nueva vida en Madrid. Allí enfrentó duros trabajos, mientras cargaba con la nostalgia de estar lejos de su hogar y familia.

Al igual que muchos compatriotas, Víctor comenzó en el sector de la construcción, superando múltiples desafíos hasta abrir un negocio de productos dominicanos y caribeños. Aunque España le brindó oportunidades, el deseo de volver a su país nunca desapareció. Este sentimiento común se pudo observar en la reciente feria inmobiliaria organizada por Banreservas en Madrid, donde dominicanos exploraron opciones para adquirir propiedades en su tierra natal.

Stalin Matos Castillo es otro ejemplo de resiliencia. Llegó a España hace 17 años en busca de un futuro mejor. Sus primeros meses estuvieron llenos de incertidumbre, pero con esfuerzo logró avanzar desde trabajos en hotelería hasta convertirse en carpintero. La constante adaptación ha sido clave en su camino, aunque no ha regresado a República Dominicana desde 2018, mantiene contacto con su familia.

Alexa Mateo, oriunda de San Juan de la Maguana, emigró para mejorar su vida y la de su familia. Ha trabajado incansablemente en limpieza y cuidado de personas mayores, enfrentando el alto costo de vida en Europa. Aunque reconoce las dificultades, el sueño de volver a su tierra sigue vivo. Durante la feria inmobiliaria, unas 570 familias lograron concretar su sueño de adquirir una vivienda en República Dominicana, un testimonio del compromiso y la resiliencia de los migrantes dominicanos. Según Henry Ogando, director senior internacional de Banreservas, muchas familias ya están en la fase final de entrega de sus nuevos hogares.