Sistema Financiero Dominicano: Crecimiento de Activos y Nuevos Desafíos

Sistema Financiero Dominicano: Crecimiento de Activos y Nuevos Desafíos

El sistema financiero de la República Dominicana ha demostrado una notable capacidad para enfrentar choques económicos, manteniendo una sólida rentabilidad, liquidez y solvencia. Sin embargo, el entorno actual presenta crecientes riesgos debido a la inflación y el endurecimiento de las condiciones financieras.

Según el informe de la Superintendencia de Bancos, los activos totales del sistema alcanzaron los RD$4.284 billones al cierre de marzo de 2026, representando el 54.2% del PIB. Este crecimiento, aunque significativo, ha mostrado una moderación en comparación con el año anterior, reflejando una economía que enfrenta nuevos desafíos internos y externos.

El informe advierte sobre un balance de riesgos más negativo que el observado en 2025, destacando el impacto potencial del aumento de los costos energéticos sobre la inflación y la capacidad de pago de los hogares. Además, el endurecimiento de las condiciones financieras ha generado un entorno menos favorable para el financiamiento.

La reducción de liquidez, el incremento de las tasas de interés y la incertidumbre internacional son factores que han comenzado a afectar el sistema financiero. La volatilidad cambiaria y el deterioro de la cartera de consumo son riesgos adicionales que preocupan a las autoridades.

El aumento de la morosidad, especialmente en préstamos de consumo y tarjetas de crédito, es una preocupación creciente. La cartera vencida alcanzó RD$46,499 millones, con un ratio de incumplimiento del 4.8%. Las tarjetas de crédito personales presentan el mayor riesgo, con un incumplimiento del 11.3%.

En contraste, los préstamos hipotecarios y comerciales muestran menores niveles de incumplimiento debido a sus mayores garantías. Sin embargo, los hogares siguen siendo el segmento con mayor riesgo, con una tasa de morosidad del 7.76% y una alta reestructuración de créditos.

Los sectores de hoteles y restaurantes, así como las organizaciones internacionales, también presentan elevados niveles de reestructuración, lo que refleja la complejidad del panorama económico actual.