Entornos Violentos: Un Impacto Alarmante en la Conducta de Menores en RD
Santo Domingo, RD. – La exposición constante a entornos donde la violencia se ha normalizado, junto a la dificultad de los adolescentes para gestionar emociones como la ira o la impulsividad, está influyendo en conductas extremas en el país, según especialistas en conducta humana.
En menos de un mes, una serie de casos violentos que involucran a menores de edad ha generado alarma en la sociedad dominicana, reavivando el debate sobre la conducta adolescente y la salud emocional de este grupo.
Uno de los hechos más recientes ocurrió en Valiente, Boca Chica, donde una adolescente de 13 años perdió la vida tras ser herida con un arma blanca. Dos menores de 12 y 13 años están bajo custodia de las autoridades por este caso.
Este suceso se suma al ocurrido el 25 de mayo, cuando una adolescente de 14 años falleció presuntamente tras ser estrangulada por tres compañeras en un hogar de paso del CONANI, en el municipio de Guerra. Las tres adolescentes permanecen bajo medidas de internamiento en un centro correccional.
El psicólogo clínico y terapeuta familiar Luis Vergés explicó que en el desarrollo emocional de niños y adolescentes aún no están completamente formadas las capacidades de autocontrol frente a la ira y la impulsividad. Aunque aclaró que estos casos son poco frecuentes, responden a múltiples factores.
Vergés advirtió que la normalización de la violencia en los entornos, la vulnerabilidad entre los involucrados y ciertos detonantes situacionales pueden influir en estas conductas extremas, especialmente cuando existen dificultades para canalizar adecuadamente las emociones.
A estos casos se añade el asesinato de un niño de 10 años en San Cristóbal, presuntamente a manos de otro adolescente de 14 años, tras el hallazgo del cuerpo durante las investigaciones.
En otro hecho, una niña de seis años habría perdido la vida en circunstancias violentas, presuntamente a manos de su madre, impactando también a la opinión pública.
En el ámbito judicial, un juez de la Jurisdicción de Niños, Niñas y Adolescentes de San Cristóbal dictó 60 días de prisión preventiva contra el adolescente involucrado en el caso del menor de 10 años, el máximo establecido por la ley.
