Reapertura del Estrecho de Ormuz Impulsa Expectativas en el Mercado Petrolero
El estratégico Estrecho de Ormuz, por donde transita cerca del 20% del petróleo mundial, reabrirá este viernes, tras un significativo aumento del 10% en el precio del crudo desde el inicio del conflicto en Oriente Medio hace 110 días.
Esta semana, el precio del petróleo ha experimentado descensos tras la firma de un acuerdo de paz, cerrando este jueves en 79,55 dólares por barril. La semana pasada, el precio ya había caído por debajo de los 90 dólares con la posibilidad de un pacto.
El bloqueo inicial de Ormuz provocó un rebote del 7% en el precio del brent, alcanzando los 77,74 dólares desde los 72,48. Durante la primera semana del conflicto, el precio del crudo se incrementó en casi un 28%, superando los 90 dólares.
El barril de brent llegó a alcanzar los 126,41 dólares el 30 de abril. Sin embargo, el mercado mantuvo la expectativa de un acuerdo entre Estados Unidos e Irán, evitando una dinámica de pánico, según Nicolás López, director de análisis de Renta Variable de Singular Bank.
Gracias a medidas compensatorias, como la liberación de reservas y el aumento de producción en países como Estados Unidos y Brasil, el precio del petróleo se estabilizó entre 90 y 110 dólares. No obstante, López advierte que Ormuz seguirá siendo crucial, ya que algunas medidas no son sostenibles a largo plazo.
A pesar de las restricciones en el flujo marítimo, el profesor Juan Carlos Martínez Lázaro señala que el precio del crudo ha sido más bajo de lo esperado, considerando la magnitud y duración del conflicto.
El impacto económico principal de la guerra ha sido el aumento de los precios energéticos y la inflación. En la zona euro, el IPC alcanzó el 3,2% en mayo, superando el objetivo del 2% del Banco Central Europeo, lo que llevó a un aumento de los tipos de interés.
En Estados Unidos, la inflación subió al 4,2% en mayo. Un posible endurecimiento monetario para controlar la inflación es un riesgo importante para los mercados, según López.
Martínez Lázaro también destaca el aumento en los precios de los alimentos debido a los costos de transporte y la crisis de fertilizantes, lo que podría tener un impacto prolongado en algunos precios. Se espera que los niveles de inflación tarden en volver a los niveles previos al conflicto.
