Envejecimiento de la Población Dominicana: Adultos Mayores Superarán a Niños en 2050

Envejecimiento de la Población Dominicana: Adultos Mayores Superarán a Niños en 2050

La República Dominicana se enfrenta a un cambio demográfico significativo, donde por primera vez en su historia, la población de adultos mayores superará a la de niños hacia mediados de este siglo. Este fenómeno es impulsado por la disminución de la fecundidad y el aumento de la esperanza de vida, según las Estimaciones y Proyecciones Nacionales de Población 1950-2100 de la Oficina Nacional de Estadística (ONE).

Las proyecciones indican que la población infantil, comprendida entre 0 y 14 años, disminuirá del 25% en 2025 al 18% en 2050. En contraste, la población de 65 años y más aumentará del 9% al 17% en el mismo período, alcanzando un 36% del total para el año 2100.

El índice de envejecimiento, que compara la población de 60 años y más con la de menores de 15 años, superará el umbral de 60 en 2031. Esto marcará el inicio de una etapa de envejecimiento alto en el país, con un aumento continuo hasta finales de siglo.

Este cambio demográfico se debe a la caída de la fecundidad y al incremento de la longevidad. En 1950, las mujeres dominicanas tenían en promedio 7.57 hijos, cifra que se reducirá a 1.97 para 2026, por debajo del nivel de reemplazo poblacional. Se espera que este indicador se mantenga alrededor de 1.70 hijos por mujer hacia 2050 y 2100.

Además, la fecundidad adolescente también muestra una tendencia a la baja, estimándose en un 14% para 2026, disminuyendo a un 12% en 2050 y a un 7% en 2100, lo cual sigue siendo un tema relevante para las políticas públicas.

La esperanza de vida al nacer ha aumentado de 44 años en 1950 a 75.7 años en 2026, y podría llegar a 91.5 años para finales de siglo. Esta mejora en la longevidad, junto con la baja fecundidad, ha llevado a que la edad media de la población dominicana pase de 21.6 años en 1950 a 32.9 años en 2026, proyectándose en 40.3 años para 2050 y en 51.6 años para 2100.

La ONE advierte que esta transformación demográfica tendrá importantes repercusiones en las políticas públicas, especialmente en áreas como la salud, la seguridad social y los sistemas de cuidados, ya que las necesidades de atención se desplazarán gradualmente de la población infantil a la adulta mayor.