Impacto del Aumento de Impuestos a Transacciones Electrónicas en la Economía Dominicana
En un movimiento rápido, el Congreso Nacional aprobó la Ley 30-26, diseñada para fortalecer la recaudación fiscal del Estado y enfrentar la crisis económica internacional. Sin embargo, el aumento del impuesto a las transferencias electrónicas del 0.15% al 0.20% podría tener efectos adversos.
El economista Luis Matías, de la Universidad Autónoma de Santo Domingo, advierte que este incremento desincentiva la bancarización y eleva el costo del dinero, lo que podría traducirse en inflación. Matías sugiere que los ciudadanos podrían optar por el uso de efectivo, complicando así el control de la evasión fiscal.
La normativa también incluye un impuesto del 30% sobre la renta gravable para contribuyentes con ingresos superiores a mil millones de pesos, aplicable entre 2026 y 2028. Matías señala que estos impuestos son transferibles, lo que podría llevar a un aumento en los precios de bienes y servicios, afectando al consumidor final.
El impuesto no se aplicará a retiros en efectivo, consumos con tarjetas de crédito, pagos de seguridad social y fondos de pensiones, ni a transferencias entre cuentas de una misma persona o al Banco Central. A pesar de algunas medidas menos perjudiciales para las clases de menores ingresos, Matías advierte que el costo de vida podría aumentar.
El sector de combustibles ya ha expresado su preocupación, ya que el aumento impositivo podría llevar a una preferencia por pagos en efectivo, incrementando la informalidad en la economía.
