La Revolución Digital del Sistema Financiero Dominicano

La Revolución Digital del Sistema Financiero Dominicano

Más del 80% de las transacciones financieras en la República Dominicana ya se realizan de manera digital, marcando un hito en la transformación del sector.

La pandemia aceleró un proceso de digitalización que ya estaba en marcha, impulsando el desarrollo de tecnologías financieras como fintech, paytech y regtech. Sin embargo, esta transformación no puede depender únicamente de la innovación privada; necesita un marco regulatorio sólido que garantice seguridad y confianza.

La regulación ha sido clave para permitir avances como el enrolamiento no presencial de clientes, conocido como eKYC. Esta flexibilidad regulatoria ha permitido que más de 600 mil cuentas digitales se abran, demostrando que la innovación regulada puede fomentar la inclusión financiera.

La Superintendencia ha liderado iniciativas como la firma electrónica y el onboarding digital, fortaleciendo la confianza y la trazabilidad en el sistema. En el año previo a marzo de 2026, se registraron más de 655 millones de transacciones digitales, consolidando la digitalización como una realidad tangible.

El reto ahora es extender el acceso digital a las sociedades comerciales, donde solo una pequeña fracción tiene créditos formales. La Superintendencia está trabajando en el onboarding digital empresarial para facilitar el acceso de las mipymes a servicios financieros.

El Banco Central también está promoviendo pagos instantáneos como parte de una modernización financiera más amplia. No obstante, las entidades deben invertir en ciberseguridad y modernización de sistemas para mitigar los riesgos asociados a la digitalización.

La aprobación del nuevo Reglamento de Riesgo Operacional por la Junta Monetaria, elogiado por el FMI, es un paso crucial para gestionar los riesgos y asegurar que la innovación continúe fortaleciendo la confianza en el sistema financiero.

La ciudadanía financiera digital se construye con tecnología, pero también con reglas claras, inversión y confianza sostenida.