Renacimiento de la Caficultura en República Dominicana: Un Futuro Prometedor
San José de Ocoa.- El café dominicano es mucho más que una bebida; es una experiencia sensorial que comienza en las montañas, donde los productores enfrentan desafíos naturales para cultivar cada planta con dedicación.
Luis Manuel Pujols, conocido como Manén, es uno de esos agricultores que, con esperanza, cultiva no solo café, sino también sueños que sostienen a su familia. Su día a día está acompañado por los sonidos de la naturaleza, mientras aplica nuevas técnicas agrícolas.
Manén ha adoptado prácticas modernas que han incrementado su producción de 150 a 250 quintales en dos años. Está renovando su plantación con variedades más productivas y resistentes, lo que ha significado un ahorro significativo en tiempo y costos.
El proyecto Café Creciente, de Industrias Banilejas, ha sido clave en este proceso, beneficiando a cerca de 60 productores en la región. Agustín Rodríguez, otro productor, ha transformado su enfoque hacia el café como negocio, renovando su plantación y estableciendo un vivero de 18 mil plántulas.
Rodríguez destaca que el sector cafetalero, que estaba en declive, ha resurgido gracias a la asistencia técnica y análisis de suelo que permiten un uso eficiente de fertilizantes, ahorrando hasta medio millón de pesos.
Nery Tejeda, con más de 40 años en la caficultura, también ha adoptado estas innovaciones. Desde su ingreso al proyecto Café Creciente, ha duplicado su producción, pasando de 500 a más de 1,000 quintales, demostrando que el cambio ha sido la mejor decisión.
Actualmente, el Gobierno dominicano estima que hay 23 mil productores de café en el país, reflejando un resurgimiento esperanzador para la caficultura nacional.
