La Productividad: Clave para el Salto Económico de República Dominicana

La Productividad: Clave para el Salto Económico de República Dominicana

República Dominicana se encuentra en un momento crucial de su desarrollo económico. Tras dos décadas de crecimiento notable en América Latina, el desafío ahora es mejorar la calidad de su producción.

El economista chileno Andrés Velasco subraya que el aumento de la productividad será decisivo para que el país supere la “trampa de los ingresos medios” y alcance el estatus de economía desarrollada.

Velasco destaca que, desde el año 2000, solo Panamá ha superado el crecimiento económico de República Dominicana en la región. Sin embargo, advierte que el éxito no debe llevar a la complacencia.

El verdadero reto es ser más productivos. A medida que los países progresan, su crecimiento se desacelera, y la clave para avanzar hacia una economía de altos ingresos es elevar la productividad.

Velasco compara la productividad de diferentes países, señalando que un trabajador en República Dominicana produce menos que en Estados Unidos, Chile o España. Esta brecha es la que se debe cerrar.

Mejorar la productividad no implica necesariamente desarrollar nuevas tecnologías, sino adoptar y adaptar las existentes para optimizar los procesos productivos.

El economista menciona el ejemplo de la industria frutícola chilena, donde simples innovaciones en empaque y transporte mejoraron significativamente la productividad.

Aumentar la eficiencia en sectores tradicionales tiene un límite. El siguiente paso es dirigir capital y talento hacia actividades de mayor valor agregado, como lo han hecho Irlanda, Singapur, Taiwán y China.

Velasco recuerda que República Dominicana ya es considerada una economía de ingresos medios altos, pero muchas naciones en esta etapa dejan de avanzar. De 108 países en esta categoría, solo 34 han alcanzado el estatus de altos ingresos desde 1990.

El economista enfatiza que lograr este salto no es casualidad, sino que requiere productividad, reformas, innovación y una visión a largo plazo. República Dominicana ha demostrado que puede crecer, pero el desafío es transformar ese crecimiento en un aumento sostenido de la productividad.