Estado Dominicano Gana Batalla Legal por Depósito de Trujillo en Banreservas

Estado Dominicano Gana Batalla Legal por Depósito de Trujillo en Banreservas

Un depósito realizado por Rafael Leónidas Trujillo en el Banco de Reservas hace 76 años ha sido el centro de una prolongada disputa judicial. Los hijos de Lina Altagracia Lovatón Pittaluga, amante del dictador, buscaban recuperar los fondos destinados a su madre.

La historia se remonta a 1950, cuando Trujillo depositó 2.3 millones de dólares en Banreservas. Este depósito estaba destinado a Lovatón en caso de su fallecimiento, según la constancia número 2117 y la carta número 54.

Décadas después, Rafael José Ramón Trujillo Lovatón y Yolanda Altagracia Trujillo Lovatón reclamaron los fondos como herederos. En 2013, calcularon que el monto original, con intereses, ascendía a 103 millones de dólares, equivalentes a más de 4,400 millones de pesos.

La justicia dominicana determinó que estos recursos estaban sujetos a la Ley 5785-62, que confisca los bienes de Trujillo y sus allegados tras la caída de la dictadura. La Suprema Corte de Justicia, mediante la sentencia SCJ-PS-25-0816, dictaminó que los fondos debían ser restituidos al Estado.

La Suprema Corte argumentó que los fondos provenían del erario y tenían un origen ilícito. Los Trujillo Lovatón defendieron la validez del contrato, pero tras perder en la Suprema, llevaron el caso al Tribunal Constitucional, donde tampoco prosperaron.

La decisión final reafirma que los fondos pertenecen al Estado, cerrando así una disputa que atravesó generaciones. El caso subraya cómo un depósito de 2.3 millones de dólares en 1950 se convirtió en una reclamación de más de 4,000 millones de pesos.