Crisis Sanitaria en Santo Domingo: Plantas de Tratamiento Inoperantes
El Gran Santo Domingo enfrenta una grave crisis sanitaria debido a la inoperancia de las plantas de tratamiento de aguas residuales. En sectores como Ciudad Real II, los residentes viven en condiciones insalubres, con aguas residuales y excrementos humanos fluyendo por cañadas cercanas.
Carla y José Manuel, quienes compraron un apartamento en busca de tranquilidad, ahora consideran vender su hogar debido al mal olor y la contaminación. No son los únicos; otros propietarios también han puesto sus apartamentos en venta, mientras esperan un comprador que les permita escapar de esta situación.
El problema se extiende a otros residenciales del Gran Santo Domingo, donde la falta de un sistema de drenaje sanitario adecuado ha llevado a que las aguas residuales terminen en cañadas y ríos como el Isabela. La Corporación del Acueducto y Alcantarillado de Santo Domingo (Caasd) cuenta con 19 plantas de tratamiento, pero solo siete están operativas.
Durante un recorrido de 21 días, se constató que muchas de estas infraestructuras están abandonadas o subutilizadas. Plantas como Los Americanos en Los Alcarrizos y Vista Bella en Villa Mella, construidas para procesar miles de metros cúbicos diarios, no están en funcionamiento.
La situación es crítica en barrios como Invi, La Virgen, y Villa Liberación, donde las plantas de tratamiento permanecen cerradas. En Ciudad Satélite, la planta opera mínimamente, descargando líquidos sin tratamiento al río Lebrón.
El crecimiento urbano ha superado la capacidad de la infraestructura sanitaria, convirtiendo cañadas y sistemas de drenaje pluvial en conductos improvisados para aguas residuales. Esta situación plantea serias interrogantes sobre la supervisión de las instituciones responsables del medioambiente y la salud pública.
La Caasd trabaja en la ampliación de redes de alcantarillado en algunos sectores, pero gran parte de la ciudad aún depende de soluciones individuales para el manejo de aguas residuales. Sectores de clase alta como Piantini y Naco carecen de un sistema de drenaje sanitario convencional, lo que aumenta el riesgo de contaminación del subsuelo.
La presencia de bacterias como E. coli y Salmonella en muestras de agua potable ha sido relacionada con una posible contaminación cruzada. La Caasd ha anunciado licitaciones para la construcción de nuevas plantas, pero el problema persiste, afectando la calidad de vida de miles de residentes.
