El Enigma del Endeudamiento Público en República Dominicana
Desde el inicio del siglo XXI, la deuda pública en República Dominicana ha experimentado un notable incremento bajo las administraciones de los últimos cuatro presidentes. Sin embargo, el debate político ha pasado por alto aspectos cruciales como el propósito y la justificación del endeudamiento.
El economista José Luis de Ramón destaca que la deuda no es inherentemente buena o mala; su impacto depende del destino de los fondos. Si se invierten en activos que promuevan el desarrollo, pueden generar un retorno social superior al costo del financiamiento.
Datos del Centro Regional de Estrategias Económicas Sostenibles (CREES) señalan que el presidente Luis Abinader ha contratado el mayor monto de deuda pública, aunque en términos porcentuales ha sido el que menos ha incrementado el endeudamiento en comparación con sus predecesores.
Por otro lado, el presidente Leonel Fernández registró el mayor aumento relativo de la deuda durante su mandato, mientras que Hipólito Mejía y Danilo Medina también contribuyeron significativamente al incremento de la deuda en sus respectivos períodos.
El uso de la deuda contratada sigue siendo un tema poco explorado. Las administraciones han recurrido al crédito para financiar inversiones, enfrentar crisis y mitigar los efectos de ciclos económicos, pero la utilización específica de estos fondos no siempre ha sido clara.
Obras como el Acueducto Múltiple de Peravia, la Presa de Monte Grande y la Ciudad Sanitaria Luis Eduardo Aybar son ejemplos de proyectos iniciados por administraciones anteriores y concluidos bajo la gestión de Abinader, reflejando una continuidad en la inversión en infraestructura.
La administración de Abinader también ha priorizado la ampliación de la red de transporte, la mejora de servicios de salud y educación, y el desarrollo turístico, entre otros. Estas acciones han sido posibles gracias a una gestión eficiente de los recursos y el financiamiento externo.
Finalmente, el presidente Abinader ha afirmado que su gestión ha logrado reducir la deuda en términos relativos respecto al PIB, pasando de un 68% en agosto de 2020 a un 59% en junio de 2026.
