Impacto y Fiscalización de Tiendas Chinas en República Dominicana
La Dirección General de Impuestos Internos (DGII) ha registrado más de 2,000 empresas de capital chino en el país, reflejando un notable crecimiento de estas tiendas en el ámbito comercial y tributario.
Este fenómeno no solo se observa en las calles y centros comerciales, sino también en los registros fiscales, aduanales y migratorios, generando inquietudes entre los comerciantes dominicanos.
Desde 2016 hasta 2026, la DGII ha registrado 2,070 empresas chinas, de las cuales 1,300 están activas. El Distrito Nacional concentra la mayor cantidad de estas empresas.
Las sanciones por incumplimientos fiscales, como la no emisión de comprobantes fiscales y la ausencia de impresoras fiscales, representan un tercio del total de multas impuestas.
Además, se han detectado deficiencias en el registro de operaciones y valor de inventarios, aunque la DGII no detalla públicamente estas infracciones por normas de confidencialidad.
Las fiscalizaciones han determinado impuestos por más de 73,500 millones de pesos desde 2018, con los años 2024 y 2023 destacando en recaudaciones.
En el ámbito aduanal, las denuncias de subvaluación de mercancías han sido frecuentes, lo que podría permitir precios más bajos que los comerciantes locales no pueden igualar.
Fernando Puig, de la Cámara de Comercio de Santiago, señala una competencia desigual cuando los negocios cumplen con sus obligaciones fiscales y administrativas.
Las denuncias de prácticas como el uso de sociedades distintas para dificultar el seguimiento fiscal también han surgido, aunque requieren más datos oficiales para ser confirmadas.
El impacto en el mercado se refleja en sectores como la pequeña industria, que enfrenta dificultades para competir y acceder a financiamiento formal.
El economista Haivanjoe NG sugiere una ventanilla única para inversionistas extranjeros que integre trámites y ofrezca información en mandarín.
Empresarios chinos, como Mars Wang, abogan por igualdad ante la ley y sienten una presión dirigida hacia su comunidad en los últimos años.
El debate sobre el crecimiento de estos negocios puede convertirse en una disputa entre dominicanos y chinos o en una transformación del mercado que requiere un mejor conocimiento de las operaciones comerciales.
La integración de espacios comerciales y residenciales es una característica observada en algunas tiendas chinas, lo que reduce desplazamientos y fortalece la relación entre vivienda y negocio.
