El Teleférico de Santiago: Un Análisis Más Allá de la Inversión
La modernización del transporte público en Santiago es una necesidad imperante. La ciudad, con su crecimiento económico y urbano, requiere soluciones innovadoras que superen el modelo tradicional de carros de concho y autobuses.
El Teleférico de Santiago, una obra emblemática, debe ser evaluado no solo por su impacto visual o tecnológico, sino también por sus cifras. La inversión inicial superó los RD$6,544 millones para cuatro kilómetros, con una capacidad anunciada de 64,000 pasajeros diarios.
Sin embargo, entre marzo y agosto de 2024, solo se transportaron 530,000 usuarios, generando RD$18.55 millones en ingresos. Para octubre de 2025, el número de pasajeros acumulados alcanzó los 987,000, con un promedio diario de 1,700 usuarios.
Esta cifra representa apenas el 2.7% de la capacidad máxima del teleférico, lo que indica una brecha significativa entre la capacidad instalada y la demanda real. En contraste, el Plan Municipal de Desarrollo 2024-2028 reporta que 5,400 carros públicos movilizan aproximadamente 64,000 pasajeros diariamente.
El costo del usuario es de RD$35, subsidiado por el Estado, ya que la tarifa técnica ronda los RD$70. En 2025, se integraron 39 autobuses de OMSA, permitiendo una tarifa integrada de RD$35 para autobús y teleférico.
Este esfuerzo de integración es crucial, ya que el teleférico forma parte de un sistema que incluirá un monorriel. Sin embargo, surgen preguntas sobre la adecuación de la inversión inicial y la necesidad de completar la integración modal antes de evaluar el éxito del sistema.
La discusión debe centrarse en la planificación, eficiencia y resultados, ya que en la gestión pública, el verdadero desafío comienza después de la inauguración de una obra.
