Estados Unidos asume el juicio por el magnicidio de Jovenel Moïse

Estados Unidos asume el juicio por el magnicidio de Jovenel Moïse

En un giro significativo, Félix Badio y 17 ciudadanos colombianos han sido trasladados a Florida para enfrentar cargos relacionados con el asesinato del presidente haitiano Jovenel Moïse.

Este movimiento resalta la incapacidad del sistema judicial haitiano para llevar a cabo un juicio por el magnicidio ocurrido el 7 de julio de 2021, que sumió al país en una profunda crisis política y de seguridad.

Un avión militar transportó a Badio, figura clave en la trama, y a los colombianos al Tribunal Federal del Distrito Sur de Florida. La Fiscalía de EE.UU. ya ha acusado a 30 personas y continúa investigando.

Mientras que en Haití más de 50 personas fueron acusadas sin resultados concretos, en Estados Unidos se han celebrado juicios y obtenido condenas, siguiendo el rastro del dinero que financió la operación.

Badio, exfuncionario del Ministerio de Justicia y de la Unidad de Lucha contra la Corrupción, fue detenido en Haití en octubre de 2023 tras permanecer prófugo por más de dos años.

Durante un juicio en Miami, Germán Alejandro Rivera García, exmilitar colombiano, testificó que Badio asumió un papel de liderazgo en la operación tras el fracaso de los planes iniciales para capturar a Moïse.

La llegada de Badio a Florida podría abrir nuevos capítulos en el caso, con el expediente federal bajo secreto de sumario, lo que podría indicar nuevos cargos o acusados.

El sur de Florida fue clave en la planificación y financiamiento del complot, con juicios ya en marcha contra varios implicados, incluyendo a Arcángel Pretel Ortiz y Antonio Intriago.

La investigación reveló que parte del dinero provenía de fondos destinados a ayudar a empresas durante la pandemia, con Keegan Harricharan condenado a 20 años por lavado de dinero.

Entre los trasladados está Manuel Antonio Grosso Guarín, cuya presencia en República Dominicana antes del magnicidio llamó la atención. Los colombianos fueron inicialmente reclutados para una operación de seguridad que terminó en asesinato.

El asesinato de Moïse, de 53 años, ocurrió en su residencia privada en Pétion-Ville, dejando a su esposa gravemente herida. Mientras Haití no logró celebrar un juicio, Estados Unidos ha ampliado el expediente a organizadores y financiadores.

La inseguridad en Haití ha afectado el proceso en EE.UU., con retrasos en el juicio debido a dificultades para entrevistar a los colombianos encarcelados y al volumen de evidencias.