Controversia por Nuevas Normas de Compras Públicas de Medicamentos

Controversia por Nuevas Normas de Compras Públicas de Medicamentos

El Servicio Nacional de Salud (SNS) ha implementado una nueva disposición que ha generado rechazo en un amplio sector de la industria de la salud. La medida, que busca centralizar la compra de medicamentos a través de PROMESE-Cal y LABOQUIDOM, ha sido criticada por su potencial impacto en el equilibrio y suministro de fármacos.

La industria farmacéutica nacional ha sido un pilar en la provisión de soluciones terapéuticas, contribuyendo significativamente a la economía y la marca-país, especialmente en el mercado centroamericano. Desde los años 60, las farmacéuticas locales han incrementado su participación en el mercado, pasando de suplir un 10% a más del 60% de los medicamentos consumidos en el país.

La decisión del SNS busca que el 80% de los medicamentos y materiales gastables de los hospitales públicos sean adquiridos a través de entidades estatales. Aunque se argumenta que esto podría reducir costos y mejorar la eficiencia, los gremios empresariales farmacéuticos, como INFADOMI y ARAPF, han expresado su preocupación por posibles desabastecimientos y reducción de la competencia.

La controversia no solo enfrenta al Gobierno con la industria farmacéutica, sino que también plantea un desafío en la política pública para equilibrar ahorro, calidad y sostenibilidad. PROMESE/CAL y LABOQUIDOM podrían desempeñar roles importantes en la negociación de precios, pero la centralización sin suficiente información podría perjudicar al sector privado.

El Gobierno debe demostrar que estas entidades tienen la capacidad y los permisos necesarios para satisfacer las necesidades hospitalarias antes de implementar plenamente la medida. De lo contrario, la centralización podría resultar en menos proveedores y mayores riesgos para la continuidad de los tratamientos.