Alerta sobre Medicamentos Falsificados: Un Riesgo Latente en el País
Santo Domingo.- La preocupación por la falsificación de medicamentos en la República Dominicana se intensifica, especialmente en productos de venta libre como jarabes para la tos, analgésicos y cremas dermatológicas. Melida Ortiz, médica intensivista, advierte sobre el riesgo de adquirir productos falsificados, que pueden ser comprados sin receta médica.
Ortiz subraya la vulnerabilidad de estos productos, que a menudo se adquieren por recomendaciones informales o compras en línea sin verificar su origen. La especialista también destaca la responsabilidad de los farmacéuticos en garantizar la autenticidad de los medicamentos que ofrecen.
Juan Miguel Madera, vicepresidente ejecutivo de la Asociación de Representantes, Agentes y Productores Farmacéuticos (ARAPF), señala que identificar un medicamento falsificado puede ser complicado, incluso para expertos. Relata un caso donde un medicamento pediátrico falsificado fue casi indistinguible del original, salvo por un pequeño detalle en el empaque.
La ARAPF recomienda revisar cuidadosamente el envase de los medicamentos, prestando atención a detalles como el nombre comercial, el número de lote y la fecha de vencimiento. También se aconseja comprar en establecimientos autorizados y consultar a profesionales de salud ante cualquier duda.
Madera enfatiza que el problema de los medicamentos falsificados es una “falla sistémica” que involucra a toda la cadena de suministro. Advierte que las condiciones de almacenamiento inadecuadas también pueden afectar la calidad de un medicamento legítimo.
Recientes decomisos por la Dirección General de Medicamentos, Alimentos y Productos Sanitarios (DIGEMAPS) revelan la magnitud del problema, con miles de unidades de medicamentos irregulares incautadas. Sin embargo, determinar cuáles son los más falsificados requiere un análisis más detallado.
Ortiz aconseja a los pacientes seguir las prescripciones médicas y reportar cualquier sospecha sobre la autenticidad de un medicamento a las autoridades sanitarias. La educación del consumidor y la vigilancia en la distribución son cruciales para mitigar los riesgos asociados a los medicamentos falsificados.
