Armando Ordóñez: 39 Años de Dedicación al Darío Contreras y a Su Familia
Santo Domingo, RD.– Para Armando Ordóñez, el Hospital Traumatológico Dr. Darío Contreras es más que un lugar de trabajo; es el pilar sobre el cual ha construido su vida personal y profesional.
Con motivo del Día del Padre, Ordóñez rememora con orgullo sus 39 años de servicio en el hospital, tiempo en el que ha logrado criar a sus tres hijos, edificar su hogar y sostener a su familia gracias a su dedicación laboral.
“El Darío Contreras es todo para mí. Aquí tuve mis hijos, hice mi casita, mantuve a mi familia y todavía sigo aquí trabajando. Este hospital lo es todo para mí”, expresa emocionado.
Su trayectoria comenzó en el área de limpieza. Con el tiempo, fue promovido a camillero y, con la ambición de crecer, realizó un curso técnico en yeso, especialidad en la que ha trabajado por más de dos décadas.
“Entré aquí en limpieza. Después pasé a ser camillero y más adelante hice mi curso de yeso porque era algo que me gustaba. Me preparé, obtuve mi diploma y desde entonces me he mantenido trabajando en esta área”, relata.
Actualmente, su jornada es rotativa, atendiendo a pacientes con fracturas y otras lesiones traumáticas entre dos y tres días por semana.
Después de casi cuatro décadas, Armando reconoce que los casos que más lo conmueven son los de los niños. “Hay que atender a todo el mundo, pero cuando llega un niño con un brazo roto o una fractura, uno siente algo diferente porque también es padre. Lo primero es darle prioridad al niño”, afirma.
Esa sensibilidad, dice, la desarrolló al criar a sus propios hijos y siempre se ha puesto en el lugar de los padres que buscan atención para sus pequeños.
En vísperas del Día del Padre, Armando envía un mensaje a los hombres que, como él, tienen la responsabilidad de cuidar a sus familias. “Que se cuiden, que bajen un poco el alcohol y eviten los excesos. La vida es una sola y aquí en el Darío Contreras vemos todos los días las consecuencias de muchas imprudencias”, reflexiona.
A sus 39 años de servicio, Armando asegura que continuará trabajando con el mismo compromiso, convencido de que el mayor orgullo de un padre es brindar bienestar a sus hijos a través del esfuerzo honesto y el servicio a los demás.
