Cacerolazos Resuenan en Santo Domingo: Una Protesta que Retoma Fuerza

Cacerolazos Resuenan en Santo Domingo: Una Protesta que Retoma Fuerza

Santo Domingo.- En las noches de la capital dominicana, el sonido de cacerolas y calderos se ha convertido en un eco constante. Esta manifestación, convocada por la artista urbana Melymel, comenzó el pasado 6 de julio y busca llamar la atención sobre diversas demandas sociales.

La protesta se centra en exigir mejoras en la economía, el servicio eléctrico y la defensa de la libertad de expresión. Los cacerolazos, un método pacífico de protesta, han sido utilizados históricamente en América Latina y Europa como símbolo de descontento ciudadano.

Este tipo de manifestación tiene sus raíces en 1830 en Francia, pero adquirió notoriedad en Chile en 1971 durante la Marcha de las Cacerolas Vacías. Desde entonces, ha sido adoptado en países como Uruguay, Argentina y Venezuela, entre otros.

En República Dominicana, los cacerolazos han surgido en momentos de tensión social. En 2024, se convirtieron en un factor de presión que llevó al retiro de una propuesta de reforma fiscal del Congreso.

La actual convocatoria de Melymel, cuyo nombre real es Melony Redondo, se opone a la “Ley Mordaza”, la reforma fiscal y el plan anticrisis del Gobierno. Además, exige la destitución de la ministra de Interior y Policía, Faride Raful.

El reciente fallecimiento de Darling Emmanuel Mercado Pérez, de 18 años, en un incidente con la Policía Nacional, ha sido un catalizador para estas protestas. La artista ha anunciado que, tras los cacerolazos, se prepara un paro nacional antes de agosto.

Por tercer día consecutivo, los cacerolazos continúan en sectores como Mirador Sur, Bella Vista y Naco, entre otros. Especialistas destacan que esta forma de protesta persiste porque es accesible y no requiere organización compleja.

La vigencia del cacerolazo, más de cinco décadas después de su consolidación, demuestra que sigue siendo una herramienta poderosa para expresar descontento.