Canadá se Prepara para una Invasión Estadounidense: Un Escenario Improbable pero Considerado
El primer ministro canadiense, Mark Carney, sorprendió al admitir que su gobierno está considerando la posibilidad de una invasión por parte de Estados Unidos, aunque la probabilidad es baja.
Carney explicó que, aunque el riesgo es mínimo, es su deber evaluar todas las posibilidades en el contexto de las tensiones comerciales y políticas bajo la administración de Donald Trump.
Las políticas arancelarias de Trump y su interés en convertir a Canadá en el estado número 51 han llevado a simulacros de ataque en territorio canadiense.
En 2025, Trump aseguró que una invasión militar es “muy improbable”, prefiriendo la presión económica para alcanzar sus objetivos.
A pesar de las colaboraciones en defensa entre ambos países, una encuesta reveló que más del 30% de los canadienses temen una invasión estadounidense.
El teniente general Christopher Coates, ex oficial de la Real Fuerza Aérea Canadiense, considera que un conflicto armado es casi inimaginable, destacando la cooperación en defensa a través de NORAD y la OTAN.
Históricamente, Canadá ha resistido el expansionismo estadounidense, una parte fundamental de su identidad nacional, según el investigador Tim Foran.
Aunque una guerra es improbable, la preparación canadiense refleja cambios en el orden mundial y plantea preguntas sobre la futura colaboración militar con Estados Unidos.
Un modelo teórico sugiere que un ataque estadounidense podría abrumar a Canadá en una semana, obligando a recurrir a tácticas de guerrilla y solicitar apoyo de aliados como Francia y Gran Bretaña.
El experto Matthew Schmidt señala que, aunque improbable, un conflicto podría centrarse en recursos canadienses y desestabilización política.
A pesar de la superioridad militar estadounidense, Schmidt cree que los soldados canadienses podrían resistir, y que muchos oficiales estadounidenses se opondrían a una invasión por considerarla inmoral.
