Central Park se convierte en epicentro del Mundial 2026
El icónico Central Park de Nueva York se ha transformado en un vibrante centro de celebración para la final del Mundial de Fútbol 2026. Con música en vivo y una variedad de vendedores de comida, el parque ha recibido a miles de aficionados que no lograron conseguir entradas para el estadio.
Tres pantallas gigantes, con el impresionante horizonte de Manhattan como telón de fondo, dominan el Great Lawn de Central Park. Se espera que unas 50,000 personas se reúnan para disfrutar de la ‘watch party’ oficial más grande del mundo, mientras España y Argentina se enfrentan en la final.
Daniel Roure, un aficionado que viajó desde Filadelfia, expresó su emoción por vivir este evento en la Gran Manzana, a pesar de no haber conseguido boletos para el partido. Por otro lado, Zuly, una fanática de Argentina que llegó desde Chicago, destacó cómo la pasión por el fútbol trasciende fronteras.
El Great Lawn no solo se tiñe de los colores de Argentina y España, sino que también se ven camisetas de otros países que participaron en el Mundial. Jerry González, con la camiseta de Colombia, y su amigo Santiago Pérez, con la de México, reflejan la diversidad de la celebración.
El alcalde de Nueva York, Zohran Mamdani, resaltó el impacto social de este evento multitudinario, afirmando que es una experiencia única para los neoyorquinos. La presencia política también se hace sentir, con el presidente Donald Trump programado para entregar el trofeo al equipo ganador.
Más allá de Central Park, el área metropolitana está llena de puntos de encuentro para los aficionados. El Fan Village del Rockefeller Center y otros lugares como Jersey Fan Hub y Brooklyn Fan Zone ofrecen pantallas y actividades culturales.
Los seguidores españoles y argentinos han llenado las calles de Nueva York con su entusiasmo. En Times Square y Hudson Yards, los hinchas españoles se congregaron para marchar juntos, mientras que los argentinos hicieron sentir su presencia con banderazos y celebraciones en la Argentina Way.
La pasión por el fútbol ha unido a la comunidad hispana, con bares como Sabor Latino en Queens convirtiéndose en sedes para los aficionados albicelestes.
