Colombia enfrenta ola de ataques explosivos en vísperas de nuevo gobierno
En un trágico incidente, el subintendente Argemiro Rodelo Canchila perdió la vida tras un ataque con explosivos lanzados desde drones contra la subestación de Policía San Roque, en Cesar, Colombia. Este ataque, que ocurrió un día antes de la investidura del presidente Abelardo de la Espriella, ha conmocionado al país.
El presidente De la Espriella expresó su pesar por la pérdida del oficial, destacando su compromiso y vocación durante 18 años de servicio. Aseguró que este crimen no quedará impune y que los responsables enfrentarán la justicia.
Simultáneamente, se reportaron otros ataques en el país. En Antioquia, un ataque con drones fue perpetrado contra la estación de Policía Porce III, sin dejar heridos. Este acto fue atribuido al Frente 36 de las antiguas FARC, considerado una provocación al nuevo gobierno.
Además, en la Vía Panamericana, un peaje en construcción fue destruido con explosivos. Aunque no hubo víctimas, el paso por esta importante vía fue restringido, lo que generó preocupación por la infraestructura y la movilidad en la región.
En respuesta a estos eventos, el nuevo gobierno colombiano celebró su primer consejo de seguridad en Cali. Durante la reunión, se discutieron medidas para enfrentar el conflicto armado y las economías ilícitas, priorizando la seguridad en el Valle del Cauca y el suroccidente del país.
La gobernadora Dilian Francisca Toro destacó la importancia de una estrategia intersectorial para combatir la criminalidad, mientras que el alcalde de Cali, Alejandro Eder, subrayó la necesidad de mayor seguridad y presencia estatal.
El ministro de Defensa, Jorge Eduardo Mora, reafirmó su compromiso con la seguridad de los colombianos, asegurando que la Fuerza Pública contará con el respaldo necesario para cumplir su misión.
