Competencia Arrocera: Estados Unidos Fortalece a sus Productores con Ayudas Federales
El arroz estadounidense que se comercializa internacionalmente cuenta con un sólido respaldo de ayudas federales, protegiendo a sus productores ante caídas de precios y dificultades económicas. Este apoyo es crucial para la República Dominicana, donde la apertura a las importaciones genera preguntas sobre la competencia justa entre los sectores arroceros de ambos países.
Un reciente programa, Farmer Bridge Assistance, aprobado en febrero de 2026, estableció una ayuda de 132.89 dólares por acre de arroz, equivalente a 328 dólares por hectárea. Esta fue la mayor tasa de apoyo entre los cultivos incluidos, superando al algodón, maíz, trigo y soya.
El respaldo estatal permite que las explotaciones continúen operando incluso si las ventas no cubren los costos. Al comparar precios internacionales, es esencial considerar las condiciones económicas en las que se produce el arroz, incluyendo el apoyo estatal.
En 2023, el Departamento de Agricultura de EE. UU. destinó 250 millones de dólares para los productores de arroz, reflejando el compromiso continuo con el sector. Además, mecanismos como Price Loss Coverage y Agriculture Risk Coverage ofrecen protección adicional ante fluctuaciones de precios e ingresos.
Para la República Dominicana, estos mecanismos de apoyo estadounidense son un factor clave en el debate comercial. El precio del arroz importado proviene de un sector respaldado por recursos públicos, lo que obliga a evaluar la competencia considerando estas ayudas.
El ministro de Agricultura dominicano, Francisco Oliverio Espaillat, aseguró que la derogación del Decreto 635-26 no significa el abandono de los productores locales. El presidente Luis Abinader mantiene su compromiso con la producción nacional de arroz, implementando medidas para fortalecer la productividad y competitividad del sector.
Espaillat enfatizó que el arroz es un rubro estratégico para la seguridad alimentaria del país y un pilar de la economía rural dominicana. La decisión sobre el régimen arancelario responde a una visión de Estado que considera los compromisos comerciales asumidos por el país.
