Contrabando de Anguilas: Un Lucrativo Negocio que Vincula a Dominicanos en Haití

Contrabando de Anguilas: Un Lucrativo Negocio que Vincula a Dominicanos en Haití

En un complejo entramado de comercio ilícito, las crías de anguila, conocidas como angulas, se han convertido en el centro de un lucrativo negocio internacional. Este comercio, que puede alcanzar precios de hasta US$5,000 por kilogramo en mercados internacionales, está vinculado a redes en Haití controladas por sectores políticos y económicos.

Un informe del Panel de Expertos de las Naciones Unidas sobre Haití, presentado al Consejo de Seguridad en septiembre de 2026, destaca la participación de Jean-Charles Moïse, un empresario y dirigente político haitiano, en el control de este comercio. Moïse, antiguo senador y excandidato presidencial, lidera una red que domina el mercado de angulas en Haití.

La investigación también señala la implicación de propietarios dominicanos de embarcaciones privadas, quienes han facilitado el transporte clandestino de angulas desde Haití. Además, comerciantes dominicanos participan activamente en las redes de comercialización regionales.

Las angulas, que nacen en el mar y migran hacia ríos, son capturadas antes de crecer en aguas dulces. Su pequeño tamaño contrasta con su alto valor comercial, siendo muy demandadas en la acuicultura y la gastronomía internacional, especialmente en Asia.

La captura de estas crías es rentable debido a las dificultades técnicas para reproducir anguilas a escala comercial. Las principales zonas de captura en Haití incluyen Cabo Haitiano, Bas-Limbé y otras localidades costeras.

El informe de Naciones Unidas resalta la disparidad entre el precio pagado a los pescadores haitianos y el valor en mercados internacionales. Los pescadores reciben entre US$0.34 y US$1.70 por kilogramo, mientras que el mismo peso se vende por hasta US$5,000 fuera del país.

Las restricciones a los vuelos desde Puerto Príncipe han complicado las exportaciones, llevando a las redes a utilizar rutas marítimas alternativas. Propietarios de embarcaciones dominicanas han jugado un papel crucial en el transporte de angulas, con la colaboración de funcionarios aduaneros haitianos.

Este fenómeno evidencia la dimensión transfronteriza del contrabando de angulas, conectando las zonas de captura en Haití con redes de transporte y comercialización en la región.