Controversia por reglamento de encuestas en el ámbito electoral
El reciente reglamento de la Junta Central Electoral (JCE) sobre la publicación de encuestas ha generado un amplio debate entre partidos políticos, expertos en derecho y exfuncionarios del organismo electoral. La normativa, que no está contemplada en la Ley de Régimen Electoral, ha encontrado respaldo en algunos sectores mientras que otros la consideran problemática.
Por un lado, varios partidos políticos han expresado su apoyo a la disposición, argumentando que ayuda a evitar la propaganda prematura y asegura igualdad en la contienda electoral. No obstante, el Partido de la Liberación Dominicana (PLD) se ha mostrado crítico, calificando la medida como potencialmente extemporánea.
Desde el ámbito legal, abogados y sociólogos han señalado debilidades en el reglamento, advirtiendo que podría atentar contra derechos constitucionales como la libertad de expresión y la libertad de empresa. Roberto Rosario, expresidente de la JCE, defendió la capacidad del organismo para regular actividades políticas fuera del período electoral y sugirió que el tema podría llegar al Tribunal Constitucional, donde la JCE podría salir victoriosa.
El vocero del Partido Revolucionario Moderno (PRM), Amado Díaz, criticó las reacciones negativas hacia la JCE, afirmando que dichas críticas afectan la institucionalidad democrática del país. A su vez, el Partido Reformista Social Cristiano (PRSC) respaldó la medida, argumentando que muchas encuestas se utilizan más como herramientas de propaganda que para fines técnicos internos.
En contraste, juristas como Julio Cury y Olivo A. Rodríguez Huertas han criticado el reglamento por exceder las facultades de la JCE, al proponer sanciones no estipuladas en las leyes actuales. Ellos enfatizan que la normativa podría estar en conflicto con el principio de reserva de ley, lo que cuestiona su validez constitucional.
Mientras tanto, otros partidos como Alianza País destacan que la difusión temprana de encuestas y actividades políticas contribuye a mantener un constante ambiente electoral, particularmente entre los partidos más grandes, que acostumbran a iniciar sus campañas con mucha anticipación.
