Creciente Tendencia de Parejas que Prefieren Vivir Separadas
Cada vez más adultos optan por mantener relaciones estables sin compartir vivienda, especialmente después de los 35 años.
Una encuesta realizada a 4,386 adultos de diversas regiones, incluyendo América Latina, revela que el 39% de quienes han iniciado una nueva relación prefieren vivir separados de su pareja, incluso en relaciones estables.
Conservar su propia vivienda es visto como una forma de proteger la autonomía, mantener la estabilidad económica y establecer límites claros en la relación.
Este fenómeno, conocido como ‘living apart together’ (LAT), es común entre quienes ya tienen un hogar, patrimonio o responsabilidades previas.
El estudio muestra que el 31% valora la protección de su patrimonio y la independencia financiera, mientras que un 36% se siente más seguro manteniendo su propia vivienda.
La tendencia es más pronunciada entre personas de 35 a 49 años, con un 43% prefiriendo viviendas separadas, cifra que asciende al 46% en mayores de 50 años.
Existen diferencias entre géneros: el 43% de las mujeres con nueva pareja prefieren conservar su hogar, frente al 35% de los hombres.
Este comportamiento no implica un rechazo a la vida en pareja, sino una separación de decisiones que antes se consideraban inseparables, como enamorarse y convivir.
Para muchos adultos con rutinas y responsabilidades establecidas, una nueva relación significa compartir afectos y proyectos sin fusionar todos los aspectos de la vida cotidiana.
Así, la convivencia deja de ser un paso automático y se convierte en una decisión negociada por cada pareja según sus circunstancias.
