Cuba Reestructura su Gobierno y Reafirma Control Estatal en Medio de Crisis Económica

Cuba Reestructura su Gobierno y Reafirma Control Estatal en Medio de Crisis Económica

El presidente de Cuba, Miguel Díaz-Canel, ha anunciado una significativa reestructuración del Gobierno, fusionando y reduciendo ministerios en un esfuerzo por optimizar la gestión estatal. Esta medida se enmarca en un contexto de crisis económica prolongada, donde la moneda nacional sigue depreciándose y el dólar alcanza un nuevo récord en el mercado informal.

A pesar de las reformas, Díaz-Canel ha asegurado que no se privatizarán las empresas estatales, manteniendo el control estatal como pilar fundamental de la economía cubana. La reorganización del Ejecutivo se oficializó con la publicación de la Ley 186, que redefine la estructura gubernamental en 20 ministerios.

La nueva normativa, que entrará en vigor en siete días, busca reducir la burocracia y descentralizar la gestión económica. Entre las nuevas entidades se encuentran los ministerios de Economía y Finanzas, Agricultura y Alimentación, y Comercio e Inversión Extranjera, entre otros.

El Banco Central de Cuba mantendrá su estatus dentro de la Administración Central del Estado, bajo la dirección de un ministro-presidente. La ley establece un plazo de 30 días para que las instituciones presenten sus cronogramas de trabajo al primer ministro, Manuel Marrero.

El Gobierno cubano ha aprobado 176 transformaciones económicas, consideradas las más significativas desde la revolución de 1959. Estas reformas buscan mejorar la eficiencia empresarial y atraer inversiones, sin ceder el control de las empresas estatales al sector privado.

Mientras tanto, el dólar estadounidense ha alcanzado los 900 pesos cubanos en el mercado informal, reflejando la depreciación del peso cubano desde la implementación de la Tarea Ordenamiento en 2021. La economía cubana ha perdido un 15% de su PIB entre 2020 y 2025, y se anticipa una contracción adicional del 10.3% para 2026.

El Gobierno cubano ha criticado las tasas de cambio publicadas por medios independientes, argumentando que fomentan la especulación y la inflación. En este complejo escenario, Cuba enfrenta el desafío de reorganizar su economía mientras lidia con una contracción productiva y dificultades financieras crecientes.