Desafíos de la Salud Mental: De la Familia a la Calle

Desafíos de la Salud Mental: De la Familia a la Calle

Hace trece años, Martha decidió no internar a su hijo, temiendo que pudiera perderse si escapaba de un centro. Este temor refleja la angustia de muchas familias que lidian con trastornos mentales graves, preocupadas por la posibilidad de que sus seres queridos terminen en las calles.

En República Dominicana, recientes incidentes violentos han reavivado el debate sobre la atención psiquiátrica. Sin embargo, expertos como el psiquiatra Julio Ravelo Astacio advierten que estos casos son excepcionales y no representan a la mayoría de las personas con trastornos mentales.

Ángel Almánzar, exdirector de Salud Mental, señala que la situación de las personas en las calles es compleja, influenciada por factores como el consumo de sustancias, la pobreza y el abandono familiar. En 2016, el Ministerio de Salud Pública lanzó un programa para abordar este problema, realizando intervenciones en varias provincias.

El programa no solo busca retirar a las personas de las calles, sino también garantizar la continuidad del tratamiento y la reintegración familiar. Sin embargo, su continuidad y efectividad tras la pandemia de COVID-19 son inciertas, según Almánzar.

El Plan Estratégico Nacional de Salud Mental 2026-2030 propone fortalecer la atención comunitaria, pero su implementación requiere tiempo y recursos. La situación se complica con el consumo problemático de sustancias, un tema que el Consejo Nacional de Drogas está abordando en colaboración con el Ministerio de Salud Pública.

A pesar de los esfuerzos, la atención a personas con trastornos mentales sigue siendo un desafío. Martha, como muchas otras familias, continúa cuidando a su hijo, temiendo que un día pueda perderse en las calles. La verdadera solución radica en un sistema que acompañe a las personas durante toda su recuperación, más allá de un diagnóstico o una cama hospitalaria.