Desafíos de las MIPYMES en República Dominicana: Competitividad y Formalización
Las micro, pequeñas y medianas empresas (MIPYMES) enfrentan grandes retos para integrarse a las cadenas de valor globales, a pesar de representar una parte significativa del tejido empresarial mundial.
En el Caribe, y especialmente en República Dominicana, la competitividad es una preocupación central para los empresarios. Esta situación se ve agravada por el limitado acceso al financiamiento, especialmente para negocios liderados por mujeres, y por los altos niveles de informalidad que alcanzan el 54% en el país.
Matthew Wilson, embajador de Barbados ante la Organización Mundial del Comercio (OMC), destaca que el financiamiento es un obstáculo clave que impide el crecimiento y la inversión de las MIPYMES. Muchos bancos aún son reticentes a prestar dinero a estas empresas.
La informalidad también es un desafío, ya que muchos emprendedores temen los compromisos fiscales que conlleva formalizarse. Sin embargo, la falta de formalidad deja a las empresas sin protección social, como acceso a pensiones o seguro médico.
Durante la pandemia de COVID-19, las empresas informales sufrieron una gran vulnerabilidad debido a la falta de mecanismos de respaldo. Wilson subraya la importancia de continuar los esfuerzos para que las MIPYMES se formalicen y obtengan beneficios.
El sistema tributario actual en República Dominicana es complejo y afecta la competitividad de las MIPYMES. La burocracia prolongada reduce los márgenes de ganancia y dificulta procesos básicos como la apertura de cuentas bancarias.
Wilson señala que los gremios empresariales y asociaciones de comerciantes juegan un papel crucial en la formalización y acceso a financiamiento de las MIPYMES. Además, la falta de conocimiento sobre intercambios comerciales internacionales dificulta la exportación.
El uso de inteligencia artificial podría facilitar el acceso a información comercial, aunque es necesario validar su fiabilidad. Las islas del Caribe, incluida República Dominicana, también enfrentan desafíos por el cambio climático, que afecta la productividad y la infraestructura.
Por ello, se necesitan herramientas para que los pequeños negocios se adapten a los efectos climáticos y avancen hacia modelos de economía circular. República Dominicana participa activamente en el grupo informal de trabajo sobre MIPYMES de la OMC, buscando facilitar su incorporación en el comercio global.
