Desafíos de los Subsidios en la Crisis Petrolera: Un Reto para la República Dominicana

Desafíos de los Subsidios en la Crisis Petrolera: Un Reto para la República Dominicana

Las importaciones de petróleo a nivel mundial han disminuido un 51% debido a las tensiones en el estrecho de Ormuz, según informó la directora ejecutiva del Centro de Comercio Internacional (ITC), Pamela Coke-Hamilton.

La República Dominicana, al igual que otras naciones del Caribe, enfrenta el desafío de mantener los subsidios para controlar los costos de los combustibles, en medio de las presiones internacionales por el conflicto entre Estados Unidos e Irán.

Coke-Hamilton destacó que la capacidad de las islas caribeñas para reaccionar ante las fluctuaciones de precios es limitada, lo que afecta negativamente el transporte, el costo de vida y la economía en general.

En el caso dominicano, la ejecutiva subrayó la necesidad de evaluar constantemente el equilibrio entre los recursos destinados a los subsidios y la estabilidad económica.

El gobierno dominicano ha destinado más de 33,807 millones de pesos en subsidios a los combustibles en 2026, casi triplicando los 11,500 millones de pesos del año anterior.

Las perturbaciones en el suministro han reducido la capacidad de maniobra de la región, que anteriormente se beneficiaba del petróleo venezolano a precios reducidos.

El elevado endeudamiento de las economías caribeñas limita su capacidad de respuesta ante choques externos, aumentando los costos de transporte y otros gastos internos.

La incertidumbre actual complica la planificación económica, aunque se espera que las economías busquen mecanismos para mitigar los efectos si las presiones persisten.

Coke-Hamilton mencionó el potencial petrolero de Guyana, aunque destacó que tomará tiempo para que el Caribe pueda beneficiarse de este recurso.

El precio del Petróleo Intermedio de Texas (WTI) se mantiene cerca de los 100 dólares, afectando los costos de energía y transporte.

Las importaciones de petróleo crudo han caído significativamente, aumentando la presión sobre las cadenas globales de suministro y elevando los precios de insumos estratégicos como la urea, el amoníaco y el azufre.

Coke-Hamilton resumió la situación del Caribe como un desafío significativo debido a su limitada capacidad para absorber las variaciones de precios.