Desafíos y Oportunidades del Sistema Eléctrico Dominicano ante el Auge de las Energías Renovables
El sistema eléctrico de la República Dominicana ha experimentado una notable evolución desde sus inicios en 1896, cuando se instaló la primera central de generación con una máquina de vapor. A lo largo de las décadas, el país ha diversificado su matriz energética, incorporando centrales térmicas e hidroeléctricas.
En los últimos años, la expansión de las energías renovables ha sido significativa, especialmente con la instalación de parques eólicos y solares. Sin embargo, este crecimiento ha traído consigo el desafío del ‘curtailment’, o vertimiento de energía, que implica la reducción intencional de la producción para evitar sobrecargar la red.
El exceso de generación y las restricciones operativas han llevado a pérdidas millonarias, estimadas en 38 millones de dólares entre enero y mayo de 2026. Se proyecta que, de no tomarse medidas, estas pérdidas podrían alcanzar los 80 millones de dólares al cierre del año.
Para mitigar estos problemas, se propone la instalación de sistemas de almacenamiento en baterías, aunque no es la solución completa. Además, se sugieren medidas como el incremento de la reserva operativa, la revisión de restricciones operativas y la actualización de las reglas del mercado mayorista.
El reto actual no es solo aumentar la capacidad instalada de energías renovables, sino lograr una integración óptima que garantice la estabilidad y sostenibilidad del sistema eléctrico dominicano.
