Desmantelan Red de Robo en Centros de Diversión de Santo Domingo
Una sofisticada red de robos en centros de diversión de Santo Domingo ha sido desmantelada por las autoridades. Las víctimas eran sedadas y despojadas de sus pertenencias, según el Ministerio Público.
Dos mujeres y un hombre de nacionalidad colombiana han sido acusados de cometer estos delitos entre el 30 de agosto y el 6 de septiembre en el Distrito Nacional. Una tarjeta bancaria robada fue utilizada para comprar cinco iPhone 17 Pro Max, valorados en más de RD$623,000.
Los acusados, identificados como Diego Armando González, Natali Valera Castillo González y Laura Valentina Villegas, contactaban a hombres en establecimientos de diversión, los sedaban y luego les robaban dinero y objetos de valor.
La fiscal Roxanna Campusano presentó la solicitud de medida de coerción por varios robos agravados. Las investigaciones revelaron un patrón similar en los casos, donde las mujeres contactaban a las víctimas y las acompañaban a sus alojamientos.
Una vez en las habitaciones, las víctimas eran sedadas con una sustancia aún no identificada. Luego, eran despojadas de teléfonos, computadoras, relojes, joyas, efectivo y tarjetas bancarias.
El seguimiento de las denuncias llevó a las autoridades a un apartamento en el residencial Arrecifes del Sol, en Santo Domingo Este, donde se realizó un allanamiento el 11 de septiembre.
En el lugar, se encontraron múltiples dispositivos electrónicos, joyas y documentos. También se incautaron RD$197,000 en efectivo, junto con dólares canadienses y pesos colombianos.
La policía también encontró un gotero con un líquido no identificado, que será analizado para determinar su relación con los robos.
Las investigaciones continúan para identificar a otras posibles víctimas y determinar si hay más implicados en esta red delictiva. Los tres detenidos enfrentan cargos por violaciones al Código Penal dominicano.
La audiencia para conocer la solicitud de prisión preventiva se ha aplazado para el 16 de septiembre. Los imputados permanecen bajo custodia del Ministerio Público, manteniendo la presunción de inocencia hasta que se dicte una sentencia definitiva.
