Dominicanos en Rusia: De una Promesa Laboral a la Línea de Combate
En un giro inesperado, lo que parecía ser una oportunidad laboral en Rusia para varios dominicanos, se ha transformado en una situación alarmante. Según sus familiares y defensores de derechos humanos, estos jóvenes ahora enfrentan el temor de ser enviados al frente de batalla en el conflicto entre Rusia y Ucrania.
La denuncia fue presentada el jueves frente a la Embajada de Rusia en Santo Domingo. Los familiares de los afectados exigieron la intervención de las autoridades para asegurar el regreso seguro de sus seres queridos al país.
Testimonios de la protesta revelaron que los dominicanos fueron atraídos por ofertas laborales que no reflejaban la realidad que encontraron al llegar a Rusia. Carlos Sánchez, del Comité Dominicano de los Derechos Humanos, cuestionó si los jóvenes sabían que serían enviados a combatir.
Sánchez indicó que los documentos revisados por el Comité incluían invitaciones disfrazadas de intercambios culturales, sin relación aparente con el servicio militar. Los viajes involucraban rutas desde República Dominicana a Rusia, pasando por Panamá y Estambul, con destino final en Kazán.
Una vez en Rusia, los jóvenes fueron llevados a centros de entrenamiento militar. Sánchez denunció que este engaño podría ser parte de una red de trata y tráfico de personas, dejando a los jóvenes bajo el control del ejército ruso.
Jonathan Báez, otro defensor de derechos humanos, mencionó que algunos jóvenes recibieron ofertas económicas tentadoras, como un bono de un millón de rublos o un salario de 12,000 dólares, lo cual podría ser irresistible para quienes buscan mejorar su situación económica.
Báez también informó que varios dominicanos han comunicado a sus familias que ya han sido preparados para el combate. Además, señaló la existencia de una red de reclutamiento operando principalmente en Colombia, que lucraría con el reclutamiento de personas.
Enrique Campusano Frías, padre de uno de los jóvenes, expresó su angustia al relatar que su hijo fue engañado con una oferta de trabajo como mecánico, pero al llegar le quitaron sus documentos. Pidió al gobierno dominicano y ruso que intervengan para traer de vuelta a su hijo.
El Comité Dominicano de los Derechos Humanos está apoyando a las familias afectadas y ha solicitado la intervención del embajador ruso en República Dominicana. Su objetivo es asegurar el regreso de los jóvenes y evitar su envío al frente de batalla.
