El Camino al Delito: Factores que Preceden a un Expediente Policial Juvenil

El Camino al Delito: Factores que Preceden a un Expediente Policial Juvenil

En Santo Domingo, el inicio de un expediente policial marca el momento en que se comete un delito, pero la historia suele comenzar mucho antes.

Un caso reciente involucra a un adolescente de 16 años, acusado junto a otros tres individuos por un doble homicidio en Boca Chica. La investigación sugiere que el crimen se originó por rencillas personales.

El joven fue detenido junto a un cómplice de 24 años, ambos captados en video durante el ataque. Otros dos sospechosos, de 19 y 23 años, aún están prófugos.

Este caso plantea una pregunta crucial: ¿cómo llega un adolescente a estar implicado en un acto violento? Los expertos coinciden en que nadie nace predispuesto a delinquir.

El psiquiatra Secundino Palacios y la psicóloga María Grullón destacan que la conducta antisocial es el resultado de una compleja interacción de factores biológicos, psicológicos, sociales y culturales.

Factores como la violencia familiar, el abandono y la presión de pares pueden influir, pero no determinan el destino del joven. La calidad de los vínculos familiares y sociales es fundamental.

Palacios identifica la familia, la escuela y la sociedad como los tres pilares en la formación de un individuo. En el hogar se aprenden valores esenciales como el respeto y la responsabilidad.

Grullón enfatiza la importancia de la comunicación y los límites claros en el hogar. Un entorno afectuoso y con reglas consistentes puede ofrecer protección ante influencias negativas.

La pertenencia a grupos que ofrecen reconocimiento y afecto también juega un papel crucial en la vida de los jóvenes.

Casos recientes en el país muestran la implicación de jóvenes en actos delictivos, resaltando la necesidad de abordar los factores que preceden al delito.

La prevención no debe recaer solo en la Policía o el sistema judicial, sino en toda la sociedad. La familia, las escuelas y las instituciones deben trabajar juntas para identificar y mitigar los factores de riesgo.

Intervenir a tiempo puede cambiar el rumbo de la vida de un joven, ofreciéndole la oportunidad de encontrar otros referentes y desarrollar habilidades para manejar conflictos de manera positiva.