El Complejo Proceso de Conteo de Votos en las Elecciones de EE. UU.
En Estados Unidos, cada uno de los 50 estados y el Distrito de Columbia organiza sus propias elecciones, sin una autoridad federal centralizada para contar las papeletas y anunciar los resultados.
Cuando cierran los colegios electorales, millones de estadounidenses observan cómo las cadenas de televisión colorean el mapa del país en rojo republicano y azul demócrata, mucho antes de que el conteo oficial haya concluido.
La noche electoral es crucial para el presidente Donald Trump, quien enfrenta la posibilidad de perder la mayoría republicana en el Congreso, según sondeos que favorecen a la oposición demócrata.
Sin embargo, los resultados anunciados por los medios son proyecciones periodísticas, ya que no existe un recuento nacional único y centralizado en el sistema electoral estadounidense.
Cada estado, condado y municipio tiene sus propias reglas sobre el voto, la identificación de los electores, el sufragio por correo y el escrutinio, lo que puede prolongar el conteo oficial durante días o incluso semanas.
Una vez cerrados los colegios, las papeletas se verifican y se cuentan, ya sea escaneándolas o a mano. Los resultados se trasladan a los centros electorales de cada condado, que los publican conforme avanza el escrutinio.
Agencias como Associated Press y grandes cadenas de televisión cuentan con ‘mesas de decisión’ que proyectan a los ganadores antes de que termine el conteo, cruzando resultados provisionales con encuestas y tendencias históricas.
La primera proyección electoral conocida fue realizada por AP en 1848, y desde los años sesenta, las televisiones compiten por anunciar primero los resultados en las noches electorales.
Estas proyecciones pueden ser polémicas, como ocurrió en 2020 cuando Fox News anunció prematuramente la victoria de Joe Biden en Arizona, lo que generó controversia.
Los primeros colegios electorales cierran a las 18:00 en Indiana y Kentucky, y entre las 19:00 y las 21:00 en la mayoría de los estados, con proyecciones inmediatas en territorios claramente definidos.
En contiendas reñidas, como las del Senado en estados como Georgia y Míchigan, el mapa podría permanecer incompleto durante horas o días. Las proyecciones no son oficiales, pero ofrecen una imagen anticipada del cambio político en el país.
