El Doble Estándar Internacional en la Lucha contra el Terrorismo

El Doble Estándar Internacional en la Lucha contra el Terrorismo

Cuando un grupo no estatal perpetra un ataque en un espacio público, la respuesta internacional es rápida y unánime: se trata de terrorismo. Sin embargo, cuando estas acciones son realizadas por fuerzas armadas estatales, el lenguaje cambia drásticamente.

La violencia estatal se redefine como ‘operación de inteligencia’ o ‘derecho a la autodefensa’, lo que revela una clara asimetría en el discurso geopolítico. Esta distinción lingüística ignora el sufrimiento de las víctimas, que experimentan el mismo terror independientemente del perpetrador.

Es fundamental separar la política estatal de la religión. El judaísmo, por ejemplo, es una religión de paz, y mezclar sus principios con acciones militares del gobierno de Israel es un error que alimenta prejuicios.

El debate sobre el terrorismo debe centrarse en las acciones y sus víctimas, no en la identidad de los perpetradores. La comunidad internacional debe reevaluar su uso del término ‘terrorista’ para incluir también la violencia estatal cuando se utiliza para infundir miedo y coacción política.

Al proteger a los gobiernos con la diplomacia, el orden internacional pierde coherencia. La violencia no cambia de naturaleza por llevar el sello de un Estado.