El Encuentro Inesperado de un Niño con la Guerrilla del 63
El 29 de noviembre de 1963, los guerrilleros del frente Hermanas Mirabal se alzaron en armas como respuesta al golpe militar del 25 de septiembre contra el gobierno de Juan Bosch.
En medio de este levantamiento, un joven revolucionario se encontraba en las montañas de la región francomacorisana, cumpliendo con su deber de lucha y predicando la redención a los oprimidos.
Durante una guardia, el joven y su compañero Homero Hernández se encontraron con un niño llamado Alfredo, quien caminaba regularmente por el área debido al trabajo de su padre en el cacaotal.
Alfredo, de apenas doce o trece años, mostró interés en unirse a la guerrilla, pero fue persuadido de quedarse atrás, prometiendo guardar el secreto de su encuentro.
Años después, el joven revolucionario se reencontró con Alfredo en Laguna de Coto, recordando con alegría aquel encuentro especial. Sin embargo, Alfredo falleció años más tarde, dejando un recuerdo imborrable en la memoria del guerrillero.
