El Fortalecimiento de las Alcaldías: Un Paso Clave para Acercar el Estado a la Gente

El Fortalecimiento de las Alcaldías: Un Paso Clave para Acercar el Estado a la Gente

Recientemente, Diario Libre publicó un comentario titulado “Alcaldías no, oficinas de servicio sí”, que ha generado un debate sobre el papel de las alcaldías en nuestro país.

La realidad es que los ayuntamientos enfrentan limitaciones para sancionar y administrar el espacio público, a pesar de tener autonomía constitucional. Sin embargo, convertir las alcaldías en simples oficinas de servicios sería un retroceso en la descentralización.

Nuestra Constitución, en su artículo 199, reconoce la autonomía de los gobiernos locales y en el artículo 204 promueve la transferencia de competencias y recursos hacia ellos. Esto subraya la necesidad de descentralizar, no centralizar.

El Tribunal Constitucional ha reafirmado la competencia de los ayuntamientos para gestionar el tránsito y el espacio público, aunque ciertas sanciones deben alinearse con la legislación nacional.

El desafío radica en armonizar la legislación para definir claramente las competencias del gobierno central y local, sin quitarles herramientas esenciales a los municipios.

La Ley 166-03 establece una participación del 10% de ciertos ingresos del Estado para los gobiernos locales, pero las asignaciones han sido insuficientes. Exigimos eficiencia a las alcaldías sin proporcionarles los recursos necesarios.

La discusión debe centrarse en por qué, después de 16 años de la Constitución de 2010, no se ha cumplido el mandato de transferir competencias y recursos a los gobiernos locales.

Defender la autonomía municipal no significa eximir de control a los ayuntamientos. Necesitamos gobiernos locales transparentes, fiscalizados y eficientes, con alcaldes y regidores que rindan cuentas.

La República Dominicana requiere un gobierno nacional fuerte para los grandes asuntos y gobiernos locales fuertes para los problemas locales. Fortalecer los gobiernos locales no debilita al Estado, lo acerca a la gente.