El Implacable Calor Extremo Desafía a los Trabajadores Dominicanos
En medio de un calor sofocante, muchos dominicanos buscan refugio en los ríos, mientras miles de trabajadores continúan sus labores bajo el sol abrasador.
Oficios como barrer calles, vender frutas, cocinar, pintar o dirigir el tránsito no se detienen, incluso cuando las temperaturas alcanzan niveles extremos.
La NOAA ha clasificado a la República Dominicana en la categoría más alta de riesgo por calor extremo entre el 1 y el 7 de julio. El país registró su temperatura más alta del año con 39.9 grados Celsius en Sabaneta, Santiago Rodríguez, según Indomet.
Para los trabajadores al aire libre, estas cifras se traducen en jornadas más arduas y agotamiento, afectando su salud.
Evangelista Valdez, de 61 años, barre calles en Santo Domingo Este y ha experimentado mareos y decaimiento debido al calor. A pesar de su hipertensión y prediabetes, sigue trabajando bajo el sol.
En un puesto de comida, ‘Morena’ soporta el calor desde las 11:00 de la mañana hasta las 11:30 de la noche, sufriendo frecuentes dolores de cabeza.
Carlos Luis Capellán Arias, pintor, relata que el agotamiento y los mareos lo obligan a detener su trabajo bajo el sol del mediodía.
Wilfrido Corniel, dedicado a la desabolladura y pintura de vehículos, también ha sentido el aumento de las temperaturas, aunque no ha presentado síntomas graves.
El calor no solo afecta la salud, sino también el comercio. Vendedores de frutas reportan que el calor acelera la maduración de productos como los aguacates, obligándolos a vender más rápido.
César, vendedor ambulante de zapatos, ha reducido su jornada debido al calor, mientras que Ramón Martínez, motoconchista, busca sombra y se hidrata constantemente para soportar las altas temperaturas.
Agentes de tránsito, que prefirieron el anonimato, confirmaron que el calor es más intenso este año, pero no pueden reducir sus horas de trabajo.
Mientras tanto, muchos buscan alivio en los ríos Isabela y Bienvenido, en Santo Domingo Oeste, donde el agua ofrece un respiro del calor insoportable.
Pablo Smester, del Intec, advierte que el golpe de calor es una emergencia médica prevenible. Recomienda medidas como hidratarse, usar ropa ligera y evitar actividades físicas intensas.
Sin embargo, para quienes dependen de trabajar en las calles, estas recomendaciones son difíciles de seguir, ya que detenerse significa dejar de generar ingresos.
