El Inesperado Giro que Salvó a Michael Jackson el 11 de Septiembre
El mundo recuerda el 25 aniversario de los atentados del 11 de septiembre de 2001, un día que marcó un antes y un después en la historia moderna. Los ataques terroristas, perpetrados por Al Qaeda, dejaron una huella imborrable al destruir el World Trade Center en Nueva York.
El 10 de septiembre de 2001, Michael Jackson ofreció un concierto en el Madison Square Garden. Tras el espectáculo, el icónico artista pasó horas conversando por teléfono con su madre, Katherine, y su hermana, Rebbie, hasta altas horas de la madrugada.
Debido al cansancio, Jackson no escuchó su alarma y perdió una reunión programada en una de las Torres Gemelas pocas horas después. Esta circunstancia, aparentemente trivial, resultó ser crucial para su supervivencia.
La historia fue revelada por Jermaine Jackson en su libro biográfico ‘You Are Not Alone: Michael, Through a Brother’s Eyes’. La familia entró en pánico al ver los ataques por televisión, preocupados por la seguridad de Michael.
Cuando Katherine logró comunicarse con él, Michael le aseguró que estaba bien, agradeciéndole por haberlo mantenido despierto la noche anterior. Esa conversación nocturna se convirtió en el inesperado salvavidas del artista.
