El Niño: Potencial Intensificación y sus Implicaciones para República Dominicana
El fenómeno de El Niño sigue fortaleciéndose en el océano Pacífico ecuatorial y podría alcanzar una intensidad muy fuerte durante los últimos meses de este año, según el boletín de agosto del Centro Internacional para la Investigación del Fenómeno de El Niño (CIIFEN).
El Niño es parte del ENOS, El Niño-Oscilación del Sur, un fenómeno climático natural que incluye variaciones en la temperatura del océano Pacífico tropical y cambios atmosféricos asociados. Este fenómeno tiene tres fases: El Niño, La Niña y una fase neutral.
En julio, las anomalías cálidas en la temperatura superficial del mar en el Pacífico ecuatorial se intensificaron, alcanzando entre 2.5 y 5 grados Celsius por encima de lo normal. Este calentamiento ha provocado cambios en los vientos y otros indicadores atmosféricos, señalando un fortalecimiento de El Niño.
Para el trimestre de septiembre a noviembre de 2026, el CIIFEN prevé condiciones cálidas asociadas a El Niño, con una probabilidad del 100 % de que se mantenga hasta inicios de 2027. Los modelos indican una probabilidad del 95 % de que alcance una intensidad muy fuerte entre octubre y diciembre.
Aunque El Niño se origina lejos de República Dominicana, sus efectos pueden sentirse en la región. El calentamiento del Pacífico puede alterar patrones de viento, temperatura y precipitación a nivel global, afectando potencialmente el clima local.
El Instituto Dominicano de Meteorología (Indomet) ha advertido sobre una posible disminución de las precipitaciones, aumentando el riesgo de sequía meteorológica en el país durante el segundo semestre de 2026.
Las autoridades dominicanas ya están vigilando los niveles de las principales presas debido a la disminución de lluvias entre mayo y julio. Un déficit de precipitaciones no significa ausencia total de lluvias, pero sí puede afectar el acumulado de agua en ríos y embalses, presionando el abastecimiento de agua y la agricultura.
Las condiciones bajo la superficie del Pacífico y las anomalías térmicas observadas explican por qué los modelos proyectan un episodio tan intenso de El Niño. La principal preocupación para República Dominicana será cómo esta señal global afectará las precipitaciones y los recursos hídricos en los próximos meses.
