El Nuevo Vínculo entre Israel y América Latina: Un Giro Estratégico

El Nuevo Vínculo entre Israel y América Latina: Un Giro Estratégico

La reciente ola de gobiernos de derecha en América Latina ha intensificado la influencia de Israel en la región. Este acercamiento se ve impulsado por factores como la industria militar y el apoyo del “sionismo evangélico”.

En 2026, Delcy Rodríguez, sucesora de Nicolás Maduro en Venezuela, restableció relaciones consulares con Israel, marcando un cambio significativo en la diplomacia venezolana. Este giro refleja una tendencia más amplia en la región, donde las relaciones exteriores se definen por los gobiernos más que por los Estados.

Colombia también ha experimentado cambios drásticos. Tras la suspensión de relaciones con Israel en 2024 por Gustavo Petro, su sucesor, Abelardo de la Espriella, no solo reactivó los vínculos, sino que reconoció la soberanía israelí sobre los Altos del Golán, una medida que solo Estados Unidos había adoptado previamente.

El gobierno de Benjamin Netanyahu busca nuevos aliados en América Latina tras perder apoyo internacional. Presidentes como Javier Milei en Argentina y José Antonio Kast en Chile han fortalecido los lazos con Israel, destacando el interés mutuo en cooperación militar y de seguridad.

La industria militar israelí, que alcanzó un récord de exportaciones en 2025, ve en América Latina un mercado potencial. Países como Costa Rica, República Dominicana y Perú han firmado acuerdos de seguridad con Israel, reflejando un interés creciente en la región.

Ranaan Rein, experto en relaciones Israel-América Latina, señala que este acercamiento es una consecuencia del alineamiento con Estados Unidos. Sin embargo, advierte que estos vínculos son de corto plazo, centrados en intereses políticos más que en lazos duraderos entre pueblos.

La historia de las relaciones entre Israel y América Latina se remonta a la fundación del Estado israelí en 1948. Aunque en el pasado reciente hubo tensiones, hoy se observa un movimiento pendular hacia un mayor apoyo a Israel, especialmente por parte de gobiernos de derecha.

El papel de las iglesias evangélicas, fuertemente respaldadas por Estados Unidos, también es crucial en este proceso. En países como Brasil y Colombia, el apoyo evangélico a Israel ha influido en la política exterior, reforzando el vínculo con el Estado judío.

A pesar de estos desarrollos, la relación entre Israel y América Latina sigue siendo volátil, influenciada por cambios políticos internos y externos. La estrategia de Netanyahu busca demostrar que Israel no está aislado internacionalmente, pero el riesgo de depender de alianzas políticas a corto plazo es significativo.