El papel de los medios en la prevención de los feminicidios
Entre los mensajes que considera necesario difundir figura el reconocimiento de que las mujeres no son propiedad de sus parejas
Las noticias sobrefeminicidiosse han vuelto recurrentes enRepública Dominicana. Solo durante el mes de mayo se registraron más de seis casos y, al cierre del último fin de semana del mes, otras cuatromujeresmurieron en hechos violentos ocurridos en La Romana, Puerto Plata, La Altagracia y el Distrito Nacional.
Para el sociólogoCándido Mercedes, losmediosjuegan un papel “estelar” en la construcción de comportamientos sociales y deberían asumir una función más activa en laprevenciónde laviolenciade género, enfocándose en educar a la población sobre laconvivencia, la inteligencia emocional y la resolución deconflictos.
Mercedesconsideró que actualmente lacoberturade un hecho de este tipo suele centrarse en la descripción del crimen y sus detalles más impactantes, dejando de lado la oportunidad de orientar a la ciudadanía sobre cómo identificarconductas violentasy gestionarconflictoso rupturas deparejasin recurrir a la agresión.
“Losmediosnada más están visibilizando esaviolenciaintrafamiliar. Esa información es válida, pero la ponen en laprimera página. Aquí la ponemos hasta la forma como el hombre la mató”, expresó.
Entre los mensajes que considera necesario difundir figura el reconocimiento de quelas mujeresno sonpropiedadde susparejas.
“Tu mujerno es tupropiedad,tu mujeres tupareja”, sostuvo.
El sociólogo señaló que losmediosdeben promover con mayor frecuencia mensajes relacionados con laempatía, latolerancia, el respeto a lasdiferenciasy el desarrollo de “habilidades blandas”, que, según explicó, permiten gestionar frustraciones, desacuerdos y rupturas sin recurrir a laviolencia.
“Tenemos que educar a la gente en lo que se llama lashabilidades blandas. No las habilidades técnicas nada más. Las habilidades técnicas son necesarias, inexcusables. Pero lo que lleva a la sana armonía, laconvivencia, son lashabilidades blandas”, expresó.
ParaMercedes, aseguró que una de las principales debilidades de lasociedades la falta deeducaciónpara comprender y aceptar ladiversidadde pensamientos, intereses y decisiones de otras personas. “No nos han educado paraentenderla diferencia y en la diferencia es que está la riqueza”, afirmó.
Comoejemplo, explicó que muchosconflictossurgen cuando las personas se enfocan en imponer su voluntad en lugar de buscarsolucionesque beneficien a ambas partes.
“Porejemplo, quiero ir al cine, pero el otro quiere ir a la playa. Entonces al final ni vamos al cine ni vamos a la playa, porque los dos nos enfocamos en quién tiene razón. Y hoy en día, en la nueva visión de la negociación de losconflictos, el problema no es quién tiene la razón. El problema es que tú te sientas bien y yo me sienta bien. Vamos a buscar un punto en común en el que tú te sientas bien y yo también”, sostuvo.
A su juicio, laempatíaconstituye una de las herramientas más importantes para prevenir laviolencia, debido a que permite comprender las decisiones y emociones de otras personas, incluso cuando implican el final de una relación.
“Mi esposa me dijo que no me quería, me pongo en el lugar de ella; a ella se le acabó elamory eso se puedeentender”, ejemplificó.
También destacó laresilienciacomo una capacidad fundamental paraafrontar adversidadesydiferenciassin recurrir a la agresión.
“Siempre vas a tenerdiferenciasdonde quiera que tú estés: en tu trabajo, con tu mamá, con tus hermanos. Donde quiera que hayseres humanosva a haberdiferencias”, indicó.
Sobre las causas de losfeminicidios,Mercedesindicó que el problema tiene su raíz en una cultura”visceralmente patriarcal”, donde persiste la creencia de que el hombre tiene derecho a controlar la vida de la mujer mediante elmiedo, la intimidación y la posesión.
Para el sociólogo, además de informar sobre cada tragedia, losmediosdeberían mostrar con mayor frecuencia lasconsecuencias humanasque dejan losfeminicidios, incluyendo el impacto en los hijos, lasfamilias, las comunidades y el entorno social de lasvíctimas.
La psicóloga clínicaAngelina Sosa, directora del Instituto de Salud Mental en Telepsicología, señaló que losmediosde comunicación pueden convertirse en una importante herramienta deprevenciónsi asumen una labor informativa orientada a educar, orientar y proteger.
“En la noticia se debe promover también en dóndebuscar ayuda, cómo la persona puede tenerprotección, cómo puede identificar lasseñalesy cómo puede ayudar a otros”, afirmó.
Al igual queMercedes, consideró como importante que las noticias reflejen lasconsecuenciasque dejan estos crímenes, no solo para lasvíctimasdirectas, sino también para sus hijos, familiares y comunidades, contribuyendo a “desmotivarconductas violentasen personas con potencial de ejercerlas”.
Una visión similar comparte la psicóloga clínicaCarmen Esther Veloz, quien entiende que cada noticia sobrefeminicidiosdebe aprovecharse para educar a la población sobre lasseñalesde alerta que suelen aparecer mucho antes de que ocurra una tragedia.
“Losfeminicidiosno ocurren de forma repentina, son elresultadode una escalada deviolenciaque comenzó mucho antes”, afirmó.
La especialista explicó que antes de un feminicidio, suelen presentarseseñalesde alerta como loscelos excesivos, la revisión constante del teléfono, elcontrolsobre las amistades, el aislamiento de familiares y amigos, las amenazas y distintas formas demanipulación emocional, conductas que con frecuencia pasan desapercibidas o son normalizadas.
Veloz indicó que losmediosdeberían promover contenidos enfocados en explicar las manifestaciones iniciales de laviolenciade género, especialmente aquellas que suelen romantizarse dentro de las relaciones depareja.
“Cuando te revisa el teléfono no es que te ama, no es una señal de que está loco por ti, revisar el teléfono es un tipo deviolencia.Son cosas que se romantizan culturalmente hablando, pero que sonseñalesde alerta. Si la población pudiera identificarlas con tiempo, tendríamos una reducción significativa de este tipo de noticias”, afirmó.
Ante esto, manifestó que losmediosde comunicación también deben difundir historias demujeresque lograron salir derelaciones violentasy acceder a mecanismos deprotección, de modo que otrasvíctimasconozcan los recursos disponibles y se animen abuscar ayuda.
Veloz también llamó aevitar expresionescomo “crimen pasional”, “arranque de celos” o “drama depareja”, al considerar que minimizan la gravedad de losfeminicidios.
“Hay que comenzar a llamarlo por lo que es: unaviolenciabasada en dinámicas decontrol, posesión y desigualdad. Ellenguajecrea realidad y puede transformar el pensamiento colectivo”, sostuvo.
Para Veloz, laprevenciónde losfeminicidiosrequiere unaresponsabilidad compartidaentre “familias, escuelas, profesionales de la salud mental, autoridades,mediosde comunicación y lasociedaden general”.
Es periodista en Diario Libre.
