El Zoológico Nacional de Cuba: Un Refugio en Crisis

El Zoológico Nacional de Cuba enfrenta grandes desafíos para alimentar a cerca de 1,000 animales de 84 especies en semicautiverio. La escasez de recursos, agravada por apagones y falta de combustible, complica la preservación de esta valiosa reserva genética.

Ubicado a 20 km de La Habana, el zoológico alberga especies en peligro de extinción, como rinocerontes y tigres. A pesar de la crisis económica y energética en la isla, el parque se esfuerza por mantener su colección.

Yoel Machado, jefe de bienestar animal, destaca el ingenio del personal para garantizar comida y agua a los animales. Técnicos llegan en bicicleta, carriola o moto eléctrica para cumplir con esta tarea diaria.

Inaugurado en 1984, el zoológico cuenta con el único grupo reproductor de rinocerontes negros fuera de África y la mayor manada de cebras de Grant en el continente. Sin embargo, la crisis ha limitado los programas de reproducción.

En el área de grandes felinos, los tigres de Bengala, leones y jaguares requieren una dieta estricta de carne, cuya disponibilidad es incierta. Los cortes de electricidad afectan la conservación de alimentos.

El veterinario Ángel Cordero explica que deben racionar la comida para que dure más tiempo. La distribución de alimentos en las 345 hectáreas del parque es un reto debido a la falta de combustible.

Las donaciones privadas se han vuelto cruciales. Ana Fernández, una cubano-estadounidense, dona productos cárnicos semanalmente, aunque a veces no alcanza para todos.

El zoológico pasó 23 días sin electricidad, afectando el suministro de agua. Juan Carlos Corella, director del zoológico, destaca el esfuerzo del personal para mantener el parque operativo.

La pérdida de personal especializado es otro problema. Más de un tercio de los técnicos veterinarios ha dejado el zoológico en busca de mejores oportunidades.

A pesar de las dificultades, han nacido tigres, hienas, chacales y una dromedaria negra llamada Esperanza, el primer ejemplar de su especie nacido en Cuba en tres décadas.