Emergencia Ambiental: Urgen Investigaciones por Incendios en Áreas Protegidas
El Observatorio de Áreas Protegidas ha lanzado un llamado urgente para reforzar la prevención, vigilancia e investigación de los incendios forestales que están afectando diversas zonas del país. La entidad advierte que la frecuencia y magnitud de estos incendios constituyen una emergencia ambiental.
Se ha solicitado identificar las causas y responsabilidades detrás de cada incendio, fortalecer la protección de las áreas amenazadas y llevar ante la justicia a los responsables si se determina que hubo acciones deliberadas o negligencia.
El Observatorio enfatiza que los incendios forestales no deben ser tratados como eventos aislados. Propone la implementación de una política sostenida de prevención y protección, con responsabilidades institucionales claras y resultados verificables.
Este llamado coincide con un nuevo incendio en el Parque Nacional Sierra de Bahoruco, cerca del Hoyo de Pelempito, donde las llamas afectan un área de bosque denso de pino criollo dentro de la Reserva de Biosfera Jaragua-Bahoruco-Enriquillo.
Entre el 20 de junio y los primeros días de julio, se estima que dos grandes incendios han afectado más de 100 kilómetros cuadrados en la Sierra de Bahoruco. También se reportan daños en más de 50 kilómetros cuadrados en Valle Nuevo y más de 30 kilómetros cuadrados en al menos tres incendios recientes.
El Observatorio subraya la importancia de delimitar técnicamente cada incendio para establecer la superficie realmente quemada y evitar duplicidades en las estimaciones.
Señalan que muchos incendios tienen origen humano, ya sea por acciones deliberadas o negligencia. Por ello, se reclama investigar posibles vínculos con actividades agrícolas, ganaderas y de cacería ilegal en áreas protegidas.
La entidad advierte que la repetición e intensidad de los incendios comprometen los procesos de regeneración, destruyen hábitats, ponen en riesgo especies endémicas y degradan suelos y fuentes de agua vitales para numerosas comunidades.
La recurrencia de incendios en terrenos en recuperación puede impedir la regeneración natural de los bosques, aumentando el riesgo de erosión y pérdida permanente de cobertura forestal.
