Fundación Quisicuaba advierte sobre crisis humanitaria en Cuba

Fundación Quisicuaba advierte sobre crisis humanitaria en Cuba

La fundación religiosa Quisicuaba, liderada por Enrique Alemán, enfrenta un escenario desafiante al atender diariamente a más de 12,524 personas en su comedor social, el más grande de Cuba. Ubicada en Los Sitios, una de las áreas más humildes de La Habana, la cocina social es un refugio para ancianos y personas vulnerables que esperan un plato de comida caliente en medio de la crisis que enfrenta el país.

En el corazón del comedor, un equipo de cocineros y ayudantes trabaja incansablemente para preparar grandes cantidades de arroz amarillo con vegetales y atún. A pesar de las dificultades, como la falta de electricidad y gas, la fundación sigue comprometida con su misión de servir a quienes más lo necesitan, utilizando incluso carbón para cocinar cuando es necesario.

Cuba atraviesa una prolongada crisis económica y energética, exacerbada por el bloqueo petrolero y las sanciones impuestas por Estados Unidos. Alemán describe la situación como una crisis humanitaria compleja, señalando que el bloqueo es el principal factor que asfixia al país y dificulta la vida cotidiana para los ciudadanos.

Además del comedor social, Quisicuaba gestiona un centro de atención médica integral, un centro de vida asistida, y programas para prevenir la transmisión del VIH, entre otros. Con un equipo de 220 trabajadores y 70 voluntarios, la ONG busca mitigar las dificultades enfrentadas por cerca del 6% de la población cubana. Alemán hace un llamado a la comunidad internacional, destacando la necesidad de un mayor apoyo de las Naciones Unidas para abordar esta crisis humanitaria.