Gobierno Dominicano Evalúa Nueva Estrategia para Ajustar Precios de Combustibles
El Gobierno de la República Dominicana está analizando una nueva regla que permitiría ajustar los precios de los combustibles entre un 1 % y 2 % semanalmente. Esta medida se implementaría una vez que la incertidumbre internacional disminuya, según informaron los ministros de Hacienda, Economía, y de Industria, Comercio y Mipymes en un reciente panel.
Actualmente, los subsidios a los hidrocarburos están ejerciendo presión sobre el déficit fiscal, que podría cerrar en un 4 % del PIB. Si se eliminan estos subsidios, los precios internos podrían aumentar significativamente, pero mantenerlos requeriría financiamiento a través de deuda pública.
El ministro de Hacienda, Magín Díaz, adelantó que será necesario incrementar la asignación de recursos para los subsidios, llevando la partida a aproximadamente 55,000 millones de pesos. Este aumento en el gasto podría elevar el déficit fiscal más allá del 3.2 % presupuestado.
Se está considerando una reducción gradual de los subsidios, enfocándose en proteger el gasoil regular, que tiene un impacto directo en la inflación debido a su uso en la producción y el transporte. Sin embargo, no se prevé una reforma fiscal en el corto plazo.
Durante el panel, el economista Jaime Aristy Escuder sugirió que es necesario comenzar a desmontar los subsidios a los combustibles y al sector eléctrico para evitar una crisis macroeconómica similar a la de 1990.
El ministro de Industria, Comercio y Mipymes, Eduardo Sanz Lovatón, destacó que, a pesar de los desafíos financieros, el mercado dominicano no enfrenta problemas de desabastecimiento. Sin embargo, advirtió que la crisis de los hidrocarburos podría extenderse hasta 2027.
El costo de refinamiento de los combustibles ha aumentado significativamente, lo que ha influido en el precio final. Por ejemplo, aunque el precio del barril de petróleo ha disminuido, el costo de refinamiento del diésel ha aumentado casi un 10 %.
El precio de un galón de gasoil óptimo incluye costos de importación, impuestos y comercialización, con un subsidio estatal que reduce el precio final para el consumidor.
